Fue algo que pasó desapercibido durante el partido, el aficionado espontáneo que saltó al campo a celebrar junto a Lennon y el resto de los jugadores, el milagroso empate logrado por los Spurs frente al Arsenal. Así que la debilidad mostrada por el Tottenham, se tornó en inesperada alegría con el gol postrero, tapando las carencias de un equipo que fue muy inferior al Arsenal, y que se llevó un punto inesperado y bienvenido, con 4 goles (y vaya goles, sobre todo el de Bentley) de 4 tiros a puerta. El Arsenal fue fiel a su estilo, y eso que marcó los dos primeros goles a balón parado, volvieron los fantasmas y se dejó empatar. Lo que no evita que ver jugar al Arsenal sigue siendo un espectáculo para la vista.
De entrada, el empate con sabor a triunfo, pese a la mejoría de Modric, no debe motivar que Redknapp saque pecho y se atreva a retar al Liverpool, equipo contrario en la forma de entender el juego al Arsenal. Pero al menos, la autoestima de los jugadores ha crecido, muy curioso. Respecto al resto de la jornada, comentar que el Aston Villa le ganó 3 a 2 al Blackburn Rovers, y sigue a la estela de los cuatro grandes, tal y como se esperaba. El Hull sucumbió ante el Chelsea, y vio frenada su progresión, incluido un golazo de vaselina de Lampard para enmarcar. Y para terminar, la obra de arte de Berbatov, recordando lo que hace unos cuantos años realizó Redondo en el mismo estadio, con idéntico final a cargo de Cristiano Ronaldo. De esas jugadas que dejan al aficionado con la boca abierta y la jugada guardada en la retina por mucho tiempo.



