
Polonia es una selección que afronta esta Eurocopa con ilusión más que otra cosa. A poco pueden aspirar los polacos en mi opinión, pues han quedado encuadrados en un grupo sumamente complicado, donde Alemania y Croacia son claramente favoritas y además hay que lidiar con la local Austria. Polonia no tiene sobrados argumentos para pasar a cuartos y para colmo llega a la gran cita con dos sensibles bajas en las bandas, Bronowicki y Blaszczykowski, y muchas dudas en su juego.
La gran estrella de Polonia es el delantero del Racing Euzebiusz Smolarek. Este dato dice mucho del reducido potencial del conjunto dirigido por el holandés Leo Beenhakker. Ésa es la gran baza de los polacos, la sapiencia de un entrenador que se las sabe todas y que de hecho en el pasado Mundial con la selección de Trinidad le sacó los colores a Suecia e hizo sufrir de lo lindo a Inglaterra. Smolarek ha firmado nueve tantos decisivos en la fase de clasificación, por lo que sin lugar a dudas es la gran referencia de su selección. En punta forma junto a otro buen futbolista, Zurawski, un delantero de garantías, con facilidad para marcar y también muy versátil hasta el punto de que puede suponer una buena variable para los técnicos. Con él en el campo Polonia puede jugar con un 4-5-1 o un 4-4-2, debido a su facilidad para actuar en la medular.




