
Ambos son técnicos, forman parte de la amplia nómina de entrenadores que han desfilado por el banquillo madridista en la última década y no están pasando en la actualidad por sus mejores momentos. Carlos Queiroz ha sido destituido recientemente como DT de la selección portuguesa y López Caro está viviendo una estrambótica situación en el Vaslui rumano.
La carrera de Queiroz como máximo responsable técnico no ha sido excelsa en la última década: tras una temporada como asistente de Ferguson, fue la apuesta de Florentino y Valdano para sustituir a del Bosque al frente del Real Madrid de los galácticos. Tras comenzar ganando la Supercopa y liderar la liga jugando un fútbol atractivo, la final de Copa perdida ante el Zaragoza supuso un antes y un después en el que el club blanco cayó en una espiral de malos resultados que desembocó en una campaña sin títulos salvo la mencionada Supercopa. Al final de temporada fue destituido de su cargo y regresó a Old Trafford para volver a ser el segundo de Ferguson.
Cuatro fueron las temporadas en las que estuvo en Manchester hasta recibir la propuesta de la federación portuguesa para sustituir al exitoso Scolari, que había alcanzado la final en la Eurocopa’04 y las semifinales en el Mundial’06. Sería su segunda etapa como seleccionador del país vecino tras debutar como técnico en el banquillo de la sub 20 portuguesa y dar el salto a la absoluta de manera discreta, pues no clasificó a la selección lusa para la Euro’92 ni para el Mundial de Estados Unidos.







Demasiada irregularidad la que está demostrando en lo que llevamos de campeonato el Levante, recién ascendido a la Primera División. Hasta tal punto que la mala racha de resultados han ido hundiendo en la tabla a los valencianos hasta el punto de estar

