
Y la vida sigue igual. Un Manchester paupérrimo sigue con aliento gracias al chaval Kiko Macheda, que otra vez volvió a salvar los muebles a los red devils. No fue tan brillante el gol como el de su debut, pero valió de nuevo tres puntos, y quizás una Premier. Y Fernando Torres en Anfield volvió a marcar, por partida doble, ante un rival menor como el Blackburn Rovers.
La nueva perla del United volvió a ser el héroe de los suyos, porque si no hubiera sido por sus goles, ahora el Liverpool sería líder de la Premier con tres puntos de ventaja sobre los de Sir Alex Ferguson. El técnico escocés apostó por un novedoso once dejando en el banquillo a Cristiano Ronaldo, Nani, Anderson, Giggs y Evra, pensando lógicamente en el enfrentamiento ante el Oporto en la Champions. El planteamiento le salió bien al inicio más por el despropósito del rival que por sus méritos, pero con el paso de los minutos el peso de la temporada recaía sobre los de Manchester, hasta que entró el ariete italiano.


