
¿De verdad alguien se puede creer que un niño de seis años pueda ser comparado con el gran Zinedine Zidane? ¿En qué mundo vivimos? El protagonista de esta película de ciencia ficción es Madin Muhammad, un crio que nació hace poco más de un lustro. La razón por la que pudiese ser comparado a una leyenda del fútbol se debe, a mi modo de ver, a dos aspectos: su ascendencia argelina y a sus famosas rulettes, como queda claro en sus vídeos.
Cada vez más temprano comparan a cualquier talentoso jugador con indudables estrellas mundiales que han hecho historia. Hablamos de un niño, que lejos de tomarse a broma lo que un medio inglés publicaba, en España se han hecho eco y lo han vendido como algo excepcional. Si hace no tanto los supuestos imitadores de Zinedine Zidane gozaban de la mayoría de edad y ahora el listón ha bajado tanto que vale cualquier cosa con tal de vender humo. Si lo más lamentable de todo esto es que en el futuro los sucesores de Messi, Cristiano Ronaldo y el propio Zidane seguirán apareciendo. Además, será por los “nuevo Zidane” que han ido saliendo, Nasri, Gourcuff, Meghni...



