
Cómo ha cambiado la vida del Valencia CF. Después de un lustro horrible, sobre todo en el plano institucional, Manuel Llorente ha conseguido encarrilar al club che. No ha sido una tarea fácil para él, pues dentro de un ambiente general de desconfianza, tuvo que enfrentar un saneamiento de las cuentas urgente. Para ello, ha tenido que renunciar a mantener a sus dos jugadores más valiosos para hacer caja con sus traspasos.
El primero en salir fue David Villa, por el que el FC Barcelona pagó 40 millones de euros. Podría pensarse que después del gran Mundial que hizo El Guaje, su cotización podría haber sido incluso mayor, pero Llorente hizo muy bien en resolver el asunto en Mayo. Si Villa hubiera hecho un mal Mundial o se hubiera lesionado no valdría más de lo que pagó el Barça, equipo muy del gusto de Villa, un hecho a tener muy en cuenta, así que el presidente hizo muy bien en aprovechar que a Laporta le importaba un pimiento dejar al Barça en números rojos. Más tarde, Llorente decidió vender a David Silva al Manchester City por 33 millones. Con el traspaso de Marchena al Villarreal, el Valencia sólo se quedó con uno de los cuatro campeones del mundo, Juan Mata.




