Estaba viendo la tabla final de los cuatro grupos de Segunda B. Me salía la sonrisilla cuando veía los cuatro primeros pero pasaba justo lo contrario cuando veía los últimos puestos, esos que siempre van remarcados en rojo, y como si estuviesen en medio de unas llamas leía el nombre de clubes tan importantes y que hasta hace dos días ascendían a Segunda División o luchaban seriamente por conseguirlo, por no hablar de los que llegaron a la máxima categoría. Ver a los Racing de Ferrol, Terrassa, Toledo, Marbella o Compostela camino de Tercera División hace daño a la vista.
Estaba acostumbrado a ver al Terrassa en la zona media-alta de la liga. La política de fichajes que estaba realizando a comienzos de la campaña pasada invitaba a pensar que lo pasarían mal, pero no tanto. Han terminado últimos del Grupo III. El Racing de Ferrol no terminó último pero casi: penúltimo. Si sumara un punto por encuentro disputado ahora mismo tendría más puntos de los que ha obtenido realmente. Increíble la debacle de éste equipo que hace solamente tres años festejaba un ascenso a la Liga Adelante y hoy son equipo de Tercera División.







