Dando la nota: A Del Nido no le falta ni le sobra razón
Cuando José María Del Nido habla, nada para quieto. A estas alturas, se considera polémico a todo aquel que irrumpe en la sede de la corrección política para levantar su voz por encima del resto, más directa y sincera. Esto no debe ser así. La polémica la encuentran quienes la buscan, pero también —y principalmente— quienes, para encontrarla, se distancian de la verdad. No es el caso del presidente del Sevilla, que más parece un padre que un dirigente para el club de Nervión, pues lo cuida y sale en su defensa sin pensar en nada más que en su escudo y en su lanza, en su atavío de guerra. Y ahora, con razón, posa su dedo sobre Madrid, y allá van dirigidas sus críticas.
Del Nido está indignado con la prensa capitalina, y, cierto es, no le faltan razones para estarlo. A raíz del supuesto interés que el conjunto blanco tiene depositado en Jesús Navas, acusa a sus periodistas de intentar desestabilizar a los rivales del Real Madrid —cabe recordar que ambos se enfrentan este sábado—, algo que el abogado no considera casual, y que todos en cierto modo comprendemos así. De hecho —ya lo hemos debatido— esta actitud mediática (y no me refiero a la entidad, aunque tenga su bendición) ha generado respuestas negativas, hasta el punto de que incluso en el extranjero existe esa especie de rechazo al club blanco, a todo lo que de él proceda. En definitiva, a sus intenciones, por ser pública e inoportunamente reveladas. Qué es si no la cláusula ‘antimadrid’.
Hoy nos hemos levantado con Sergio Canales ocupando la portada de los dos periódicos deportivos de más tirada de nuestro país. Ambos con declaraciones exclusivas del jugador, pero uno de ellos con una portada más llamativa, la del diario 
No toda la actualidad es real. Los medios, en su capacidad de inventar, son capaces de generar realidades paralelas a un acontecimiento esencial. Es el arte de la ficción periodística, de crear debate donde no procede, donde debería estar prohibido. Es lo que ocurre con las polémicas arbitrales y las supuestas ayudas al Barcelona. Ciertas o no, no van a dejar de existir, pues siguen ocupando portadas y generando contenidos, lo que solemos llamar “vender noticias o periódicos”. Y por vender que no quede. 





