
Tras una pretemporada marcada por los movimientos de entrada y salida en la plantilla, numerosos refuerzos aunque insuficientes para Chaparro, el Betis iniciaba una nueva temporada con aires renovadores. También la temporada pasada se iniciaba con el ansia de renovación en forma de fichajes, pero estos cayeron en su mayoría en el olvido: Vogel, Odonkor, Branko Ilič, Babić...nunca tantos fichajes habían sumado tan pocos minutos por uno u otro motivo en el equipo verdiblanco. Hasta el flamante fichaje para la portería Ricardo ha sido relegado al banquillo por Casto.
Este año de momento los fichajes tienen mejor pinta y casi todos ellos son titulares: Mehmet Aurelio, Emana, Nelson, Monzón…pero el inicio en cuanto a resultados se asemeja bastante al de las últimas temporadas: Sólo dos puntos en cinco jornadas, aunque buenas sensaciones en el juego y la sensación de que a los fichajes les falta algo de adaptación para formar un equipo compacto que evite los sufrimientos de las últimas tres temporadas.
Sobre el papel el Betis está a punto de pasar lo peor de la primera vuelta, tras enfrentarse entre otros a Barcelona, Real Madrid y Sevilla y viajará a Villarreal el próximo fin de semana. En este sentido el calendario le ha favorecido, aunque pasa el bache con la sensación de haber perdido la oportunidad de sumar algún puntito ante Barcelona o Real Madrid, ya que en ambos partidos lo tuvo bien al alcance de la mano.


Sin prácticamente bajarse del autobús, el Betis ha logrado una rotunda victoria por 0-3 en La Romareda que les deja con pie y medio en Primera. Dos goles en los primeros quince minutos de Mark González han puesto el encuentro en bandeja de plata a los de Paco Chaparro, que tras esto se han dedicado a esperar a los maños y salir a la contra, consiguiendo la sentencia definitiva en el minuto 63 por mediación de Pavone.
Tras una pretemporada que acabó con buenas vibraciones, el Betis ha empezado la Liga con dos encuentros repletos de tantas luces como sombras y que acabaron en empate, lo que confirma la sensación general que destilaba el equipo verdiblanco en pretemporada bajo las órdenes de Héctor Cúper: un equipo muy reconstruido, difícil de batir pero aún con lagunas heredadas de la pasada campaña.


