
Si Neymar quiere ser CR7 le recomendaría fichar por el Real Madrid. Si quiere ser Messi, debería fichar por el Barça”
Es curioso: siempre imaginé el cielo con una clara tonalidad blanca y cristalina, nubes de algodón y ángeles tocando el arpa otorgando a la estancia y los presentes un clima de tranquilidad y armonía. En cambio, relacionaba el inferno con el color anaranjado de las llamas del averno, rocas oscuras y esclavos trabajando bajo la opresión de las cadenas y la atenta mirada de los siervos de Satanás. Supongo que he de replantearme mis creencias, por lo menos en lo que a colores se refiere, e imaginar un cielo azulgrana y un infierno blanco. Al menos, Menotti parece tenerlo claro cuando afirma poco menos que el brasileño Neymar sería un ángel en el Barcelona y un demonio en el Real Madrid.
Resulta evidente que la trayectoria de un futbolista puede ser distinta según el destino que elija, de ahí a entrar en comparaciones a la ligera media un abismo. Para el ex técnico azulgrana, la carrera de Neymar daría un vuelco considerable dependiendo de elegir el Camp Nou o el Santiago Bernabéu. Dicha carrera, que se augura exitosa, dependerá de varios factores pero principalmente de lo que él sea capaz de ofrecer. Pero es absurdo comparar dos futbolistas tan distintos, en juego, carácter y personalidad, como Messi y Cristiano Ronaldo como para valorar que, si el argentino es el mejor jugador del mundo, se debe a que juega en el Barcelona y no en el Real Madrid.





