El que se convirtiera en el jugador número doce de Pep Guardiola desde su llegada el pasado mercado de invierno, Ibrahim Afellay, ha recibido la peor de las noticias que un futbolista puede acoger. El centrocampista holandés se lesionó durante la sesión vespertina de ayer y estará al menos seis meses de baja. La razón, la rotura del ligamento cruzado anterior que sufrió en la rodilla izquierda, que le obligará a pasar por el quirófano y que aumenta la ya de por sí habitada enfermería del Barcelona.
No está siendo, desde luego, un buen año para Pep Guardiola en cuanto a contratiempos. A la duradera baja de Carles Puyol, que por fin empieza a entrar en el equipo, se han unido una plaga de lesiones que han mermado los planes del entrenador. Las recaídas musculares han planeado sobre el propio Afellay antes de la de este jueves, sobre Adriano, Piqué –aún inédito–, Alexis Sánchez y Andrés Iniesta. Estos dos últimos obligados a estar dos meses lejos de los terrenos de juego.
La ausencia de Afellay permitiría al Barcelona fichar un sustituto que ocuparía su ficha. Leo en algunos medios que hay interés en Rossi (Villarreal) o Robben (Bayern de Múnich). Son, obviamente, dos grandes futbolistas, pero no creo que el cuerpo técnico haya pensado en reforzar la plantilla, al menos por ahora. Uno, porque como bien reconoció Zubizarreta en la presentación de Cesc, ya no queda más dinero para comprar jugadores. Dos, porque Guardiola, pese a las bajas, dispone de más opciones.


¿Mata al Barça? Es la noticia más calentita. Según el programa radiofónico ‘Al primer toque’, el jugador del Valencia, criado en la cantera del Real Madrid, jugará las próximas cinco temporadas en el Barcelona a cambio de 20 millones de euros. A falta de confirmación de algunas de las partes, pasaría a ser el noveno futbolista de la Roja que defenderá el próximo ejercicio la elástica blaugrana. ¿Será Cesc el siguiente?
El jugoso mundo de los fichajes vuelve a la carga en enero. Durante este mes los clubes que no han encontrado las piezas adecuadas durante el verano tienen la posibilidad de contratar nuevos futbolistas para salir de la quema o para resolver ciertos contratiempos.

