
Uno de los equipos que más se movió en la última y frenética jornada del mercado de fichajes fue el Espanyol. Por hache o por be, el equipo que dirige Mauricio Pochettino debía hacer un esfuerzo contrarreloj para paliar las lagunas de una plantilla que a lo largo del verano se quedó sin once futbolistas, varios de ellos piezas clave en el buen devenir blanquiazul la temporada pasada. Nada más lejos de la realidad: el ‘día D’ dejó entre la afición perica un sabor agridulce del equipo que se podía haber formado y de la plantilla en forma de improvisación que al final tendrá a sus órdenes el entrenador argentino. Con decir que Walter Pandiani (35 años, sin equipo) será el sustituto de Dani Osvaldo queda casi todo dicho.
Todo se empezó a fraguar en el mercado de invierno, cuando el Espanyol se vio ‘forzado’ a desprenderse de dos de sus figuras en auge: Víctor Ruíz y Dídac Vilà, que se marcharon rumbo a Nápoles y Milán a cambio de unas nada despreciables cifras por dos jugadores formados en la cantera. Desde el club se informó que sendos traspasos implicarían que en verano no habría fuga de estrellas, por lo que el futuro de jugadores como Osvaldo se pintaba de blanquiazul. Sin embargo, la realidad fue otra. A pesar que el ariete argentino manejó ofertas a lo largo del verano y su adiós estaba prácticamente cantado, no fue hasta el 25 de agosto cuando se formalizó su traspaso a la Roma. La directiva respondió a esta transacción asegurando que manejaba alternativas.







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