La casta del Valencia enmendó el desaguisado del árbitro
El otro representante español en la Europa League, el Valencia CF, firmó en la noche del jueves un empate por 1-1 contra el Werder Bremen, en la ida de los octavos de final disputada en Mestalla. Un resultado que si bien no es nada bueno para afrontar la vuelta, no está del todo mal teniendo en cuenta las circunstancias.
El motivo principal para dicha sentencia fue la paupérrima actuación del colegiado Marti Atkinson, que torturó al conjunto ché primero con un inexistente penalti de Banega que convirtió Frings, y ya en la segunda parte con la expulsión del mediocentro argentino del Valencia por una supuesta agresión a Marko Marin que las cámaras de televisión no captaron, al ocurrir en una zona del campo en la que el balón no estaba en juego.
Pero lejos de venirse abajo, el Valencia supo reaccionar y jugó incluso mejor con diez jugadores. Las ocasiones de gol fueron una constante durante los 90 minutos, pero no sólo a favor de los de Unai Emery. El conjunto alemán también tuvo varias para haberle puesto muy cuesta arriba la eliminatoria al Valencia, pero una noche más, César estuvo fantástico.
Esta noche, a partir de las diez, el Valencia recibe al Barcelona por septuagésima quinta vez en la historia de la Liga Española. Y es raro que, después de tantos enfrentamientos, la balanza de resultados permanezca equilibrada, con 29 victorias para cada equipo y 16 empates. La pasada temporada se dio una empate (2-2), algo que no sucedía desde la campaña 1996-97 (1-1); por lo que, a juzgar por los últimos datos, es probable que esta vez se rompa la igualdad numérica en Mestalla.
Ronaldinho no estará mañana en Valencia para jugar el partido de vuelta de la semifinales de Copa. Aunque el brasileño aseguró ayer que quería estar en Mestalla, Rijkaard no le ha incluido hoy en la convocatoria y parece que el holandés se suma de esta forma a la nueva estrategia adoptada por el club azulgrana. 



