¡Oye! ¿Qué? ¡Oye! ¿Qué? ¡Comienzaaaa… Carrusel!
¡Hola, hola! ¡Comienzaaaa… Tiempo de Juego!
Así comenzaron los dos programas, el Carrusel Deportivo de la SER (CD en adelante), con su nuevo equipo dirigido por Javier Hoyos y Juanma Ortega, y Tiempo de Juego (TdJ), de la COPE, el de los ex Carrusel, capitaneados por Paco González y Pepe Domingo Castaño. Me resisto a tratar el tema como una Guerra en las Ondas, primero porque me horroriza tal calificativo y segundo porque no creo que vayamos a asistir a un enfrentamiento al estilo José María García-José Ramón De La Morena. La única guerra que habrá será de audiencia y ya veremos de qué tipo de guerra hablamos cuando conozcamos los primeros datos de seguimiento —la siguiente publicación del EGM será en Diciembre—. En este post haremos un repaso al culebrón radiofónico veraniego, hablaremos de los personajes implicados y, por último, dejaré mis impresiones al respecto, esperando las vuestras, claro está.
Como ya os hemos contado y, a estas alturas, todos sabréis, en Mayo, Paco González tuvo una bronca con los jefes de la SER que acabó con sus huesos fuera de la cadena. Tras finalizar el Mundial (que siguió con Telecinco), se confirmaron los rumores: el equipo del Carrusel Deportivo, al menos la inmensa mayoría de sus integrantes, dejaba la SER para seguir los pasos de su jefe y amigo hacia la COPE, que fue la que puso más pasta en la mesa y, además, presentando un papel en blanco para que González y su inseparable Pepe Domingo Castaño montaran una nueva redacción de deportes.

Hay una buena y una mala noticia para los futboleros. ¿Por cuál comenzamos? Vale, por la buena: vuelve a la pequeña pantalla un programa mítico, el programa por antonomasia de los locos por este deporte, el que lunes a lunes nos mantenía enganchados a la actualidad de nuestro campeonato visto desde otra perspectiva. Vuelve el ‘El día después’. Hasta ahí todo está bien. Ahora viene la mala noticia: ya no lo presentará Michael Robinson, tampoco estará Josep Pedrerol. Lo harán Juanma Castaño y, toma castaña, Santi Cañizares, un gran ex portero al que, particularmente, no me emociona mucho cuando lo veo por la tele como si de un erudito en la materia se tratara. Pero eso es, quizá, una sensación íntima y desconozco si compartida con el resto de aficionados. 


