
En muy pocas ocasiones se había hablado tan poco de las repercusiones que pueden producir alzarse con el Mundial de Clubes. Se trata de una competición sin relumbrón, donde el único que disfruta es habitualmente el equipo de menos nombre que participa y en el que normalmente el campeón europeo y el sudamericano parten con la vitola de favoritos. Un torneo metido con calzador en un calendario que rebosa partidos y que si bien sirve para ampliar vitrinas, puede dejar a más de uno con cara de tonto en caso de eliminación improvisada.
El Inter de Milán, campeón de todo la pasada temporada y, por ende, candidato número uno a alzarse con la victoria, se medía en la final al Mazembe, único equipo africano que ha logrado colarse a lo largo de la historia en la final de este torneo y que se dio a conocer, entre otras cosas, por la curiosa celebración de su portero Kidiaba cuando lograron la heroicidad de eliminar en semifinales al Internacional brasileño. Los congoleños, campeones de la Champions africana, soñaban con dejar en evidencia al tricampeón neroazzurro.

El Barcelona disputa mañana la final del Mundial de Clubes ante el Estudiantes de La Plata (17 horas). Los de Guardiola encaran el partido con la baja de Iniesta pero a sabiendas de que pueden sellar simbólicamente una realidad, la que les sitúa como el mejor equipo del mundo, y de conquistar, además, un título que aún no posee el club. Y no lo tiene, sencillamente, porque en 2006 se lo arrebató el Internacional de Porto Alegre en Japón, donde le venció por 1-0. Entonces, el equipo brasileño contaba entre sus filas con la presencia del ahora milanista Alexandre Pato. Catorce años antes, en 1992, otro club brasileño le superó en la final de la desaparecida Copa Intercontinental. El São Paulo de Raí, hermano de Sócrates e ídolo de Kaká, privó al Barça del título tras remontar un gol de Stoitchkov, con dos tantos del crack. Recordamos en
El Barça ya está en la final del Mundial de Clubes. Se cumplió la lógica y se impuso la calidad en la tarde-noche de Abu Dhabi. Pero no fue fácil para el conjunto azulgrana imponerse al Atlante de Cancún, que se adelantó a los cinco minutos merced a un gol de Rojas, y al despiste de la defensa azulgrana, todo sea dicho. Luego, falló una oportunidad clara y se dio el guión previsto. Toques y toques del Barça, con paciencia pero con demasiada lentitud. El césped parecía seco, algo que no favorece el estilo de juego de los de Guardiola. A pesar de todo, el Barcelona aburrió al rival, llegó el empate, llegó Messi para cambiarlo todo en cuestión de segundos, y llegó el deseado gol de Pedro.
Hoy domingo en el estadio Toyota de Nagoya se jugó el primer partido de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. Se enfrentaron el Al Alhy de Egipto y el Auckland City FC de Nueva Zelanda, con
Así lo ha anunciado el presidente de la FIFA, Joseph Blatter. Durante el Mundial de clubes que se celebrará en 2007 el uso del vídeo estará presente a la hora de tomar determinadas decisiones arbitrales. Y es que de momento sólo se utilizará para determinar si el balón cruza la línea de gol.

