A ritmo de Tango: River busca en el Muñeco Gallardo el líder que necesita
El Torneo de Verano de Mar del Plata fue como un baño de agua fría en el caluroso verano argentino. De agua helada, más bien, como la confirmación que el ciclo de Gorosito está condenado al fracaso si no se concretan fichajes que eleven la calidad del grupo. River deambuló contra el Xeneize y se percibió que en el Millonario faltaba una voz autoritaria que llamara a filas a sus compañeros para no caer en la desbandada. La derrota ante Boca fue como una dolorosa confirmación de que algo falla en Nuñez. Y el presidente de River, José María Aguilar, parece que definitivamente se quiere poner manos a la obra.
Con la llegada de Fabbiani en punto muerto, debido a las muchas reticencias que está poniendo Newell´s, aunque al final lo lógico es que se imponga la voluntad del futbolista, River ya tendría asegurada la estrella, el jugador desequilibrante arriba, el que rompe un partido con el balón agarrado en el área… Pero River necesita más, un referente, un jugador que infunda respeto entre sus semejantes, que lidere a sus compañeros con su carácter. Lo ideal sería el Burrito Ortega, pero hay muchas trabas. Independiente Rivadavia, el club que lo fichó a comienzos del pasado semestre, no quiere desprenderse de él tan fácilmente, porque son muchos los ingresos publicitarios comprometidos con el fichaje de la estrella. Le pide a River que se rasque el bolsillo y le asegure todos esos ingresos. Y River, una clara muestra de cómo está el fútbol argentino en lo económico, no se quiere rascar el bolsillo. Por eso todo apunta al Muñeco Gallardo, cuyo traspaso es inminente.



