
Llegamos a octavos de final del Mundial Sub20 ganando todos los encuentros del grupo de clasificación, con trece goles a favor y lo que es mejor: con cero goles en contra. Fuimos primeros de grupo con mucha solvencia y demostramos que éramos unos candidatos más que serios para llegar a la final y ganarla. Hoy toca hablar en pasado porque Italia nos ha eliminado, ha conseguido perforar nuestra portería en tres ocasiones, lo que hacía inservible el gol de Aaron Ñíguez.
Al final de la primera mitad se llegó con empate a cero y con Botía siendo expulsado, de manera rigurosa, cuando rozaba la media hora de partido. Sin necesidad de hacer ningún cambio, Luis Milla no se complicó la vida, retrasó al eje de la zaga a Oriol Romeu para más tarde, al comienzo de los segundos cuarenta y cinco minutos, sacar a Jordi Alba para dar entrada a Ander Herrera.



