
La jornada se presentaba para el Deportivo como una oportunidad perfecta para dar un paso adelante. Con el empate del Sevilla contra el Espaynol (0-0), el Dépor se podía poner 3º de la tabla y, lo que es más importante, seguir abriendo hueco con los equipos de su verdadera liga: media tabla con aspiraciones a entrar en la European League.
Además el Valladolid llegaba al encuentro con cierta ansiedad, necesitados de una victoria que les diera tres puntos y contentara a la afición. Los pucelanos llevaban siete meses sin ganar en casa y el destino les puso delante a un equipo con alma de ONG. En A Coruña la gente se echa a temblar cada vez que el próxima rival del Dépor llega en una situación difícil. Que un equipo lleva un mes sin ganar: victoria cómoda contra los herculinos; que un delantero lleva cinco partidos sin meter gol: a los quince minutos ya ha perforado la red blanquiazul.



