Si un proyecto futbolístico revolucionó el pasado verano el mercado europeo ese fue el del Paris Saint Germain. El equipo francés fue adquirido por el fondo de inversión catarí Qatar Sports Investments (QSI) y con él, llegó todo un derroche económico acorde con la ambición. Ficharon a Javier Pastore, el jugador más caro en arribar a la Ligue 1, y lo hicieron futbolistas con cierto renombre como Kevin Gameiro o Jéremy Menez. En total, casi 90 millones de euros invertidos con un resultado que, de momento está dejando mucho que desear a los nuevos ‘jefes’.
Por lo pronto, han destituido en las últimas semanas a Antoine Kombouaré, pese a ir líder del campeonato doméstico. La razón, la eliminación tanto en la Europa League como en la Copa de Francia. Leonardo, director deportivo, se puso manos a la obra y contrató a un viejo amigo, Carlo Ancelotti, que se hizo cargo del banquillo capitalino a cambio de seis millones de euros por cada una de las tres temporadas por las que ha firmado. A su cargo tendrá a los mencionados jugadores más los que vayan llegando en el mercado de invierno —caso de Maxwell— o Tévez, muy cerca del PSG.


Los puntos pueden sacarse de modos bien diferentes. Puedes hacer un fútbol basado en la magia, como por ejemplo hace el Barça, Sevilla, Zaragoza… Agradando al público, divirtiendo al aficionado, y jugando al ataque. El objetivo prioritario es perforar la portería contraria al menos una vez más que tu rival. O también puedes jugar como el Valencia, basando tu juego en una defensa impenetrable, y aprovechando la pegada de sus hombres de ataque (impresionante el partido de Villa el pasado sábado). 

