
Era una lástima que Nicola Zigic se quedara otra temporada en blanco en el Valencia. Es un jugador de perfil inusual, porque es difícil encontrarse a un ariete de más de dos metros con relativa habilidad para hacer goles. Creo que Zigic sí era aprovechable en Mestalla, porque aunque no case con el estilo que busca Emery de equipo rápido en las contras, con transiciones muy veloces, sí podía servir para aportar un plan b, sobre todo en casa contra equipos que se le encierren, siendo el serbio una vía ideal para desatascar embrollos colgando balones al área.
No obstante, vista la negativa de Emery a darle minutos al espigado futbolista balcánico, lo mejor que ha hecho el club levantino ha sido cederlo al Racing, donde todo el equipo va a jugar para él y su valor se puede revalorizar, para de ese modo, en caso de querer venderlo en verano, pueda hacer caja. Por lo pronto Zigic no está decepcionando. Con dos goles, uno en Valladolid y otro en Getafe, ha dado a los cántabros seis puntos de oro, oxígeno del puro para que los de Muñiz se asienten en la zona media de la tabla.

Complicado tenía el Racing de Santander retener a Nicola Zigic en su equipo, después de la gran temporada firmada por el serbio. Eran muchos los grandes que se interesaban por sus servicios, y finalmente se los ha llevado el que más fuerte ha pujado por él: el Valencia.

