
Joan Laporta está que trina con la posibilidad de que Messi se vaya dos semanas a los Juegos Olímpicos. Hace unos días mi compañero Antonio Toca reflexionaba sobre este asunto. Yo también quiero hacerlo. Creo que no hay debate. Messi irá a los Juegos y Laporta tendrá que tragar, porque es la FIFA la que decide y con ese organismo no hay chanchullos que valgan. Porque la FIFA no es la Federación y en Suiza no existen tratos de favor. ¿Recuerdan el cochinillo?
La normativa FIFA asiste a Messi, a Agüero y todos aquellos futbolistas de 23 o menos años que sean convocados para la cita olímpica. Si eres mayor de 23 años es el club el que te tiene que dar permiso pero en caso contrario decide el futbolista. Y los futbolistas obviamente quieren ir a las Olimpiadas, porque es una experiencia que uno disfruta una vez en la vida… El futbolista, obvio, mira por sus intereses. Pero los clubes también hacen lo propio. De ahí a que la pataleta de Laporta sea inútil aunque bajo mi punto de vista muy comprensible. No soy yo uno de los que suele defender a este presidente que perdió la brújula hace tiempo. Es más, mis últimos post sobre el bueno de Joan dejan clara mi postura ante este presidente de ¿fútbol? que sufre una paranoia preocupante. Pero en este caso concreto, lleva razón y tiene toda la legitimidad del mundo a levantar la voz y decir basta.




