
Hay casos de jugadores indomables, futbolistas que se resisten a colgar sus botas, que aguantan en pie hasta el final y que a pesar de que les enseñen la puerta se niegan en absoluto a cruzar el umbral. Darko Kovacevic tiene 34 años y mucha tela que cortar todavía. En San Sebastián ha estado nueve temporadas y el anterior verano, después del traumático descenso, se vio obligado a marchar porque no recibió una oferta de renovación. Es más, de hecho, ni siquiera la directiva le despidió como se merecía.
Kovacevic en la Real jugó 227 partidos e hizo 91 tantos, cifra espectacular teniendo en cuenta que en una campaña estuvo cedido y en otra a penas pudo jugar por sufrir una grave lesión. Muchos le daban por retirado. Pero no. Firmó por el Olympiacos, y allí en Grecia, en El Pireo, se está hartando de meter goles. Ha jugado diez partidos en Liga y ha hecho nueve tantos. En Liga de Campeones los números van en consonancia, pues en seis choques suma tres dianas, todas ellas fundamentales para que Olympiacos haya conseguido meterse en octavos en un grupo en el que teóricamente era el más débil, con victorias inimaginables en casa del Werder o la Lazio.

A Ramón le están fastidiando el asunto. Por mucho que alce el pulgar con la marcha de Lavezzi y Ledesma, bien sabe que la cosa se le complica y mucho. Es obvio que él entiende a sus estrellas. Fue futbolista y en su día también quiso y dio el salto al viejo continente. Pero lo que está claro es que si Lavezzi era importante en el equipo, Ledesma resultabna todavía más fundamental. Se va el Lobo, dejando en casa 1.700.000 dólares en Boedo, porque San Lorenzo tenía sólo el 50% de su pase, a Olympiacos. Se va a Grecia, donde cobrará 500.000 dólares al año, nada espectacular en Europa, mucho dinero en Argentina. Después de su fracaso en el Hamburgo de hace unas campañas y de su resurrección de la mano del Pelado Díaz en el Nuevo Gasómetro, vuelve al viejo continente.
Ayer el Valencia se aseguró el primer puesto de su grupo tras vencer al Olympiacos por 2-0 y al aprovecharse de la derrota de la Roma en tierras ucranianas por 1-0 ante el Shakhtar. Es cierto que el equipo che tenía un grupo más asequible que el del Barça y de dificultad pareja al del Madrid, pero no quita que haya sido el representante español más solvente y el único que pasará a los octavos de final como primero de grupo.
Con los deberes ya hechos (ya está clasificado para octavos) el Valencia recibe esta noche en su feudo al Olympiacos. Pero a pesar de tener sellado su pase, el partido de esta noche es relativamente importante. Importante para salir de una vez por todas de la mala racha en la que se halla sumergido, recuperar ánimos y conseguir un aumento de moral que le ayude a afrontar el trascendental partido que le enfrentará al Real Madrid este fin de semana en Mestalla.

