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	<title>Notas de Fútbol</title>
	<link>http://www.notasdefutbol.com</link>
	<description>Weblog colectivo dedicado al mundo del fútbol y todo lo que le rodea.</description>
	<pubDate>Thu, 18 Sep 2008 18:05:53 GMT</pubDate>
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      <title><![CDATA[A ritmo de Tango: Sin noticias de River...]]></title>
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      <pubDate>Thu, 18 Sep 2008 18:00:20 GMT</pubDate>
      <author>Juan Baeza</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="centro" id=image13045 alt=DesilusiÃ³n src="http://img.notasdefutbol.com/2008/09/tapa1.jpg" /></p>

	<p><strong>River no carbura</strong>. Simeone sigue jugando a alquimista, varía los sistemas y nunca encuentra la tecla adecuada. El resultado es un inicio de Apertura desastroso. En seis partidos los millonarios han ganado sólo un encuentro, han empatado tres y han caído en otros dos. Ayer fue <strong>Vélez</strong> quien se llevó los tres puntos de El Monumental, dejando el consecuente malestar en Núñez, sobre todo por la falta de ideas de los locales. En el aire quedó una razonable pregunta: ¿cómo un equipo campeón en cuestión de un mes puede bajar tanto el listón?</p>

	<p><strong>La sombra del Burrito Ortega acecha a Simeone</strong>. Es cierto que el símbolo exiliado no tenía el peso en el equipo de otros tiempos, pero resulta innegable que su asociación, por ejemplo, con el Enano Buonanotte era prácticamente imposible de parar. Ortega no está y River tampoco. Puede resultar un análisis simplista e incluso ventajista, pero no menos real. Sin Ortega, Buonanotte se ha esfumado, no es ni la mitad de incisivo que en el Clausura. River ha perdido verticalidad, ya no profundiza, aburre, e incluso por momentos ni genera ocasiones. <br />
<a name="more"></a><br />
Con la marcha de Ortega River ya no tiene a ese líder en la cancha al que no le tiemblan las piernas cuando el camino se empina, el que con su personalidad se echa la presión a las espaldas y libera a sus compañeros, el que da el primer paso cuando nadie quiere cruzar la línea de fuego. No sólo Buonanotte ha pegado un bajón, hombres claves en el Apertura como <strong>Ahumada</strong> o el<strong> Pitu Abelairas </strong>también han reducido su rendimiento. Ayer, por ejemplo, sólo <strong>Rosales </strong>entendió que había que abrir el campo, pero cuando River se quedó por lesión sin el jugador más conectado arriba, <strong>Falcao</strong>, el que casi nunca falla, se vio desbordado por los acontecimientos. Los volantazos de Simeone nunca se entendieron y parece que se le ha acabado el tiempo. <strong>El Cholo prometió que para la sexta fecha aparecería el Millo campeón y ayer en El Monumental ni siquiera dijo presente</strong>. </p>

	<p>La decadencia de River en el Clausura no afecta a <strong>Solari</strong>, que el martes marcó un golazo para <strong>San Lorenzo</strong>, que ganó 1-3 a<strong> Banfield </strong>y que ya es líder, porque <strong>Boca </strong>fue incapaz de pasar del empate ante Argentinos. Aunque parezca mentira, la vuelta de <strong>Riquelme</strong> ha frenado la buena trayectoria de resultados de los xeneizes, porque los jóvenes que tanto habían despuntado en fechas anteriores no han aparecido, quizás eclipsados por la figura del crack, que en La Paternal incluso pareció fatigado. No está bien físicamente Román, de eso no hay duda.</p>

	<p>Otro que no pudo ganar fue <strong>Estudiantes</strong>, que confirma su nefasto arranque de campeonato. Al Pincha se le fue la victoria a tres minutos del final contra <strong>San Martín </strong>y <strong>Sensini ya ha dimitido</strong>, superado por los acontecimientos. Por su parte, <strong>Independiente ganó en un emocionante encuentro a Gimnasia Jujuy</strong>, por 3-2, con un <strong>hat trick </strong>de Leonel Núñez, que después de su improductivo paso por el Olympiacos parece retomar el vuelo en el Rojo, cuajando un gran arranque. Independiente se ha metido arriba y por qué no sueña con hacer algo grande yendo de tapado.</p>




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    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[A ritmo de Tango: Simeone resiste ante el adiós de Ortega]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2008/08/18-a-ritmo-de-tango-simeone-resiste-ante-el-adios-de-ortega</link>
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      <pubDate>Mon, 18 Aug 2008 12:14:49 GMT</pubDate>
      <author>Juan Baeza</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="centro" id=image12743 alt=River src="http://img.notasdefutbol.com/2008/08/river.jpg" /></p>

	<p>Lo que muchos temían acabó ocurriendo. <strong>La díscola actitud de Ortega teminó estallando</strong>, el alcohol sigue siendo compañero infatigable de viejo ídolo millonario y Simeone dijo basta, ante las faltas a los entrenos del que en su día fuera su compañero de selección. El jujeño ha salido por la puerta de atrás de la que siempre fue su casa, rumbo a la B, al <strong>Independiente Rivadavia</strong>, que se ha volcado con el menudo futbolista, hasta el punto de pagarle un millón de dólares por una campaña. Simeone se quito esa chinita del zapato que tanto le molestaba y ha comenzado el año encadenando un empate y una victoria, a la espera de su gran estrella, <strong>Diego Buonanotte</strong>, que cuando se estrenó con el gol en las Olimpiadas no tuvo reparos en dedicárselo al Burrito, que, asimismo, marcó este fin de semana y cuajó un encuentro más que aceptable en Mendoza, a pesar de que su nuevo equipo empatara a tres. </p>

	<p><strong>El papel de Simeone no es fácil</strong>. La gente en River es consciente de que la situación con Ariel era insostenible. El jugador no puso de su parte, aunque a nadie se le escapa que el distanciamiento entre estrella y técnico era meteórico y que, por ende, el entrenador tampoco contribuyó todo lo deseable para limar asperezas. La realidad es que River se salvó de la derrota por los pelos ante Colón la semana pasada y que en la segunda fecha no encontró el camino de la victoria hasta ocho minutos del final, gracias a un cabezazo salvador de Tuzzio. Y lo cierto es que el nombre de Ortega resonó con timidez en las gradas de un Monumental que a poco que las cosas no vayan bien se acordará de su figura. A Simeone ahora sólo le valen las victorias para contar con el crédito de los hinchas millonarios. No obstante, lo bueno de este River es que continuamente rastrea el triunfo, con una constancia envidiable que le hace ser un equipo capaz de llevarse los tres puntos hasta el último segundo.<a name="more"></a></p>

	<p>No todo es Núñez en Argentina. <strong>Boca jugará el miércoles</strong>, debido a la pequeña gira europea que ha acometido en estos últimos días. Después de su arrollador comienzo, con goleada a Gimnasia Jujuy incluida, las expectativas son máximas en la Bombonera, a la espera de la llegada de <strong>Riquelme</strong>, una vez finalizadas esas olimpiadas que de momento le han restado bastante potencial al Apertura.</p>

	<p>San Lorenzo, por su parte, nos ha regalado una de cal y otra de arena. Comenzó mal el Cuervo, perdiendo ante Tigre, que lidera la tabla con dos victorias (enorme trabajo de <strong>Diego Cagna </strong>en el banco), pero se ha repuesto del tropezón en casa de <strong>Godoy Cruz</strong>, venciendo 1-2, con goles del siempre presente <strong>Bergessio</strong> y <strong>Menseguez</strong>. <strong>Independiente</strong>, por su parte, va a más. Arrancó empatando en Liniers y se impuso por la mínima a San Martín, con gol de <strong>Gandin</strong>, fichaje que por el momento está respondiendo con creces, dejando claro que también sabe hacer goles para un grande. </p>

	<p>Sorprende, por otro lado, el <strong>tímido comienzo de Estudiantes</strong>, que sólo ha logrado un punto. Comenzó cayendo en un vibrante encuentro ante Central y luego en casa fue incapaz de ganar a Banfield. En cualquier caso, puede consolar al Pincha que sus hombres de arriba responden. Tanto <strong>Boselli </strong>como la <strong>Gata Fernández </strong>han hecho doblete.</p>

	<p>Finalmente, no sorprende tanto el arranque de <strong>Racing</strong>. La Academia cayó ante Lanús como local y este fin de semana perdió frente a un Huracán que apenas tuvo que despeinarse para llevarse la victoria. Lo precoupante es que en la parcela ofensiva el equipo de Llop  no transmite peligro. Sin Sava, que ya lleva dos tantos en el Arsenal, se acabó el gol, sobre todo si <strong>Maxi Morález no toma las riendas de un barco en el que se le exige que agarre el timón</strong>. </p>



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    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[A ritmo de Tango: River vuelve a disfrutar del peso de una copa, cuatro años después]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2008/06/10-a-ritmo-de-tango-river-vuelve-a-disfrutar-del-peso-de-una-copa-cuatro-anos-despues</link>
      <guid>http://www.notasdefutbol.com/2008/06/10-a-ritmo-de-tango-river-vuelve-a-disfrutar-del-peso-de-una-copa-cuatro-anos-despues</guid>
      <pubDate>Mon, 09 Jun 2008 22:22:56 GMT</pubDate>
      <author>Juan Baeza</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="centro" id=image12042 alt=River src="http://img.notasdefutbol.com/2008/06/fes.jpg.jpg" /></p>

	<p>River volvió a conjugar el verbo ganar después de cuatro años. <strong>Cuatro años más tarde en Núñez se desató la locura que desencadena el genuino sabor a victoria</strong>, la locura que provoca levantar un título anhelado, una locura especial después de casi un lustro de frustración, de desencantos y desencuentros, de crisis institucionales, de quemas de mitos como el mismísimo Passarella. River ganó sufriendo a Olimpo y esperó cinco minutos para cantar el alirón, cinco minutos de tensión, de radio escuchando lo que ocurría en La Plata. Estudiantes finalmente acababa empatando y Diego Simeone confirmaba su condición nata de ganador obteniendo su segundo torneo, haciendo bueno su estilo rocoso, basado en la psicología del triunfo.</p>

	<p>Este Clausura es el del Cholo, sin duda. Sí, River no ha mostrado la elegancia que siempre se le exige por lo que fue y ya no es. Sí, River no ha encandilado e incluso ha habido momentos de verdadera tensión con sus hinchas. Pero ni siquiera el palo ante Boca y la derrota contra San Lorenzo desviaron al campeón.<strong> River fue regular, sin brío y sin alardes, pero regular</strong>. River sacó pecho en la última fase del campeonato, algo que le faltó a Estudiantes, que parecía que después de adjudicarse el clásico de La Plata iba a llevarse el gato al agua. Pero no, al Pincha le faltó ese descaro que le sobró en el Apertura de hace dos años cuando le levantó a los bosteros un título que era suyo.<a name="more"></a></p>

	<p><strong>Buonanotte es otro de los grandes nombres propios</strong>. El Enano ha confirmado todo lo bueno que apuntaba en el Apertura. Ante Olimpo hizo un doblete fundamental y ha sido el máximo goleador del equipo con nueve dianas. Ha sido un continuo quebradero de cabeza para sus rivales, desde la siniestra con sus continuas diagonales ha desquiciado y levantado a plateas… Y lo mejor de todo es que su entendimiento con Ortega ha sido fascinante. El Burrito fue el que le dio el segundo tanto, el definitivo, a Buonanotte. <strong>Ortega es el tercer protagonista de este torneo en clave millonaria</strong>. Ortega, el eterno capitán, posiblemente uno de los pocos grandes jugadores argentinos de la última década que pueda presumir de tener cerca de 300 encuentros en competición local, más de 250 con la Banda Sangre. Lo suyo con River responde a una bonita historia de amor que no parece tener fin. Ni siquiera los problemas con el alcohol, ni siquiera las supuestas discusiones con algún que otro compañero, le han podido tumbar.</p>

	<p>No podemos olvidarnos de <strong>Abelairas</strong>, que ha devuelto con sensacional trabajo la confianza de Simeone. Y tampoco podemos obviar a <strong>Ahumada</strong>, un tipo valiente que no dudó un instante en enfrentarse a la afición por el trato que se le dio al equipo después de caer ante San Lorenzo. El Cholo lo mantuvo en el once ante Independiente y a pesar de los pitos de muchos hinchas fue el mejor de su equipo en aquel clásico. Y qué decir de <strong>Carrizo</strong>, que cuajó un inicio de campaña espectacular bajo palos. </p>

	<p><strong>River ganó echando lo que hay que echar, no hay más</strong>. Y en esa metamorfosis entra claramente Simeone. Cogió a un equipo desmoralizado, a un grande hastiado de caer, a un conjunto que había perdido el respeto de los más pequeños. Por todo ello River es un justo campeón de un torneo que Estudiantes, todo hay que decirlo, tuvo en su mano, y no lo quiso coger.</p>

	<p>Después de River quedan <strong>San Lorenzo y Boca, dos conjuntos que apostaron todo a la Libertadores y que no se pudieron llevar nada</strong>. Los azulgranas se han acabado desgañitando por luchas intestinales. El Ramón Díaz se ha ido y Bergessio se ha convertido en el hombre a retener cara a la próxima temporada, aunque habrá que negociar duro con el Benfica. En cuanto a los de Ischia, lo cierto es que <strong>Riquelme ha ido de más a menos</strong>. Es el mejor jugador del torneo pero no ha dado todo lo que se espera del mejor. <strong>Menos ha hecho Palacio</strong>. Rodrigo debería salir ya a Europa porque al final el Xeneize lo venderá por dos duros. Ha hecho una campaña nefasta, nada que ver con las dos anteriores. <strong>El único de las tres estrellas bosteras que ha respondido ha sido Palermo</strong>, que entre Apertura y Clausura ha firmado ni más ni menos que 21 goles. Es la mejor noticia para Boca, que al menos sabe que el poco ortodoxo pero siempre eficaz Martín, aún tiene cuerda para rato. </p>

	<p>Sería una temeridad cerrar este post sin hablar de Racing. <strong>La Academia puso todo en el Cilindro y logró ganar por la mínima a Huracán con gol de Sava</strong>. El capitán, el impertérrito soldado pelirrojo que nunca falla, el que siente el escudo como el que más, se desquitó de sus imperdonables fallos la semana anterior ante el Rojo. Y ahora Racing se la juega en Santa Fe ante Colón, en un campo tradicionalmente conocido como el Cementerio de los Elefantes, porque los grandes suelen hincar la rodilla en su césped. <strong>Si gana Racing resucitaría y evitaría la promoción, se obraría el milagro…</strong> En Avellaneda, en la sufrida parte académica, ya se les pone vela a los santos. Y mientras todo eso ocurre Independiente se conforma otra campaña más con la mediocridad, sin participar en esa Libertadores que dejó de pertenecerle hace tiempo. </p>




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    <item>
      <title><![CDATA[A ritmo de Tango: River derrocha coraje y roza el Clausura]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2008/06/02-a-ritmo-de-tango-river-derrocha-coraje-y-roza-el-clausura</link>
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      <pubDate>Mon, 02 Jun 2008 13:30:12 GMT</pubDate>
      <author>Juan Baeza</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="centro" id=image11903 alt=Villagra src="http://img.notasdefutbol.com/2008/06/villagra.jpg" /></p>

	<p>Después de cuatro años perros colmados de frustración <strong>River puede volver a sonreír</strong>. Ayer desafió a la muerte en el Cementerio de los Elefantes, doblegando a Colón ante una y mil adversidades y tras el <strong>pinchazo de Estudiantes</strong>, cuando quedan dos jornadas para el final del Clausura, tiene el título a tiro, pues le saca dos puntos a los de La Plata. <strong>River dio una lección de coraje</strong>, exhibiendo sus jugadores la ya clásica filosofía de su técnico. Sí, los hombres de<strong> Simeone </strong>agarraron bien el cuchillo entre los dientes, no desesperaron pese a que el comienzo invitaba al pesimismo y se acabaron llevando el gato al agua gracias al extremo pundonor mostrado en el campo.</p>

	<p>A Simeone se le pueden echar en cara muchas cosas. No se portó bien con Estudiantes, porque hizo lo contrario que pedía a sus hombres. River no juega un fútbol rico en alardes y el fichaje que tanto reclamó, ese Loco Abreu que no desquicia a nadie, aporta bien poco… Pero Simeone es un ganador, de eso no hay duda. Tuvo que llegar el Cholo para que River volviera a creer. Es un ganador con personalidad. Escasos entrenadores hubieran mantenido a<strong> Ahumada </strong>en la titularidad tras la espectacular rajada que hizo el mediocentro de los hinchas millonarios, después del decepcionante tropiezo en la Libertadores. Pero Simeone lo mantuvo y ayer el jugador le devolvió la mano haciendo un partidazo, rociando de garra a un equipo que pese a jugar con uno menos la mayor parte del encuentro no dejó de creer. El que alimentó la esperanza fue <strong>Ortega, el mito que resiste al desgaste del inexorable paso del tiempo</strong>. Simeone lo puso desde el principio, porque el Burrito se lo venía ganando. El diez se lo agradeció con una magistral asistencia, seguramente la mejor del torneo, a Villagra, que supuso el 0-1. A partir de ese momento, dado el empate que cosechaba Estudiantes ante Huracán, el Clausura comenzó a virar hacia Núñez.<a name="more"></a></p>

	<p>Lo de River tuvo tintes heroicos. Esa heroicidad fue la que el faltó a Estudiantes, un equipo que en los últimos tiempos ha llevado siempre a gala el espíritu combativo que tanto le gusta ver al hincha. El Pincha comenzó ganando muy pronto gracias a la certeza de <strong>Verón </strong>desde los once metros. Pensaban los de La Plata que todo estaba hecho y entonces les cayó el empate y la actitud de liderazgo que se le presupone a todo equipo campeón brilló por su ausencia. Da la sensación de que Estudiantes ha perdido solito este título, porque hace dos semanas era el candidato número uno para ganarlo. Claro que con los de Sensini nunca se puede decir nunca, pues sólo hay que recordar lo que hizo este equipo en el Apertura de 2006.</p>

	<p>Descartado para el torneo está San Lorenzo, que se dejó ganar en el último tramo del choque ante un Olimpo desafiante en la zona baja. Seguramente sea <strong>el último partido de Ramón Díaz</strong> al frente, porque el Pelado no quiere prolongar una situación sin sentido cuando ya no hay posibilidades de campeonar. <strong>Peleado con la mayoría de los pesos pesados, Ramón, uno de los técnicos más ganadores que se recuerda en Argentina, termina un ciclo que fue de más a menos</strong>, de una sorprendente victoria en el Clausura 2007 a un digno papel en esta campaña que ahora se cierra sin premios y con demasiados desencuentros personales. </p>

	<p>Por su parte, Boca matemáticamente puede aún conseguir el título, tras vencer con juveniles y suplentes a Arsenal, con un deslumbrante <strong>hat trick de Boselli</strong>. Sin embargo, la guerra de los bosteros está en Río de Janeiro, de modo que también los damos como descartados. Es evidente que el Clausura es cosa de dos y sobre todo banda sangre.</p>

	<p>Finalmente tenemos que hablar del <strong>clásico de Avellaneda</strong>, que fue en Liniers, porque la AFA quería evitar riesgos de hacer jugar a Independiente como local en el Cilindro en un choque que podría desencadenar la furia de los hinchas de Racing. En la cancha de Vélez, como viene ocurriendo en los últimos enfrentamientos entre estos dos archirivales, el espectáculo estuvo en las gradas. Fue un choque anodino en el que<strong> el Rojo puso el dominio y la Acadé tuvo las ocasiones claras de gol</strong>. Que Racing no ganara sólo se explica por la incomprensible falta de acierto de un<strong> Facundo Sava</strong> que acabó pagando su impotencia con varios jóvenes compañeros que mandaban a callar a los hinchas de Independiente. El empate sirve de poco a Racing después de la victoria de Olimpo, aunque mientras haya vida hay esperanza. Quedan dos encuentros y sumar los seis puntos para la Acadé podría suponer esquivar la promoción. Claro que muchos no creerán en la hazaña, después de que hasta la fecha el conjunto de Llop sólo haya logrado una victoria en lo que va de torneo. Lo que ocurre es que la leyenda de Racing indica que cuando todos le dan por muerto puede resucitar por el ímpetu de su gente.</p>




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    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[A ritmo de Tango: Delicioso Burrito en el Superclásico]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2007/10/08-a-ritmo-de-tango-delicioso-burrito-en-el-superclasico</link>
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      <pubDate>Mon, 08 Oct 2007 17:19:38 GMT</pubDate>
      <author>Juan Baeza</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="centro" id=image9448 alt=River src="http://img.notasdefutbol.com/2007/10/f006gh011.jpg" /></p>

	<p>Es lo que tiene el fútbol. El fútbol fabrica diablos y también ángeles. El fútbol a veces levanta a los caídos y les da alas para que vuelen. El fútbol ilumina en ocasiones a aquellos que andan en la penumbra. Ayer el fútbol lo hizo con<strong> Ortega</strong>, que en los últimos años ha estado demasiado a la sombra, a merced de los grados del alcohol que ingería y que <strong>en el Monumental recobró su grandeza</strong>, como si los años nunca hubieran pasado, como si fuera aquel chiquillo que asombraba a propios y extraños a principios de los noventa con la banda sangre en el pecho. Sí, Ariel  <strong>volvió a ser figura en Núñez</strong>, en una gran cita. Ariel volvió a echar abajo Núñez, de nuevo arrancó los olés de las plateas desbocadas, a herir a Boca y dar a River una victoria que necesitaba como el comer. Ariel retornó para ser líder y darle a Passarella su última oportunidad, porque la derrota de Independiente deja al Millo a sólo seis puntos del liderato y en este Apertura loco puede pasar cualquier cosa. </p>

	<p><strong>Ortega es como los grandes toreros</strong>. Tiene tardes negras, pero cuando cuenta con su día deleita con sus capotazos. Ayer mostró todo su talento, exhibió su fútbol creativo, repartió juego en el centro, asistió, siempre respaldado por <strong>Ahumada, muy bien en la contención</strong>. Ortega se creció. Ortega dribló, gambeteó, levantó a la gente de sus asientos, jugó con la inteligencia y madurez que le han aportado los años y con el descaro de su juventud. Al son del Burrito <strong>River apabulló a Boca desde el principio</strong>. Así llegó el primero, con un pase de Belluschi a Falcao. Enorme el colombiano definiendo con un zurdazo ante el que <strong>Caranta</strong> nada podía hacer y prolongando su inmaculado estado de gracia. <a name="more"></a></p>

	<p>River seguía jugando bien y Ortega sólo podía ser parado mediante faltas. Patadas también recibió la gran apuesta de Passarella, <strong>Buonanotte, un chico de 19 años</strong> y corta estatura que debutaba de titular ni más ni menos que en un Superclásico. Y vaya debut. Tras un comienzo dubitativo sacaba todo su repertorio de calidad. Habilitado por Ortega fue objeto de penalti poco después del 1-0. Ariel lo mandó adentro a la segunda, tras fallar en el primer intento y ordenar el linier que se repitiera el lanzamiento al considerar que Caranta se había adelantado. Gritaba el burrito el segundo tanto con todo lo que tenía en el alma y gritaba la hinchada millonaria, castigada de forma incluso cruel en las últimas semanas por el mal hacer de su equipo. <strong>River vivía una fiesta y Boca se mostraba incapaz de reaccionar</strong>, sobre todo porque la disposición táctica que había preparado el Kaiser esta vez sí salió bien. Arriesgo poniendo a Ponzio en el lateral izquierdo para frenar a Palacio y ni rastro del bahiense. A Palermo no le llegó ni una y Gracián quedó totalmente anulado. River pasaba por encima de un Xeneize que con el 2-0 ya había entregado la cuchara. </p>

	<p>Para colmo al filo del descanso la única esperanza visitante,<strong> Ever Banega se autoexpulsaba absurdamente</strong>. Si con once jugadores el partido no tenía historia, con 10 mucho menos. River daba y seguía dando, la gente no paraba de entonar olés, <strong>Ortega le hacía un caño magistral a Paletta,</strong> pero era<strong> Buonanotte el que rozaba lo onírico cuando se la metía por debajo de las piernas al Neri Cardozo</strong>, con un giro angelical, que recordó al que Riquelme hace siete añitos le hizo a Yepes. Pues eso, la venganza siempre en plato frío. </p>

	<p>El Superclásico fue eso en líneas resumidas. En el Superclásico acertó Passarella contra todo pronóstico. <strong>Ahora el Kaiser respira un poco más tranquilo</strong>, sobre todo porque alarga su imbatilidad desde que regresó a los banquillos de Núñez ante el eterno rival. Y sobre todo el Superclásico deja la confirmación del pequeño Buonanotte y la vuelta de<strong> Ortega que se dedicó a hacer ‘burradas’</strong>, que derrochó inteligencia, que vio los espacios como nadie y que dirigió con maestría una orquesta que no paró de encandilar a su emocionada gente con fina melodía. </p>

	<p>Fuera aparte de la exhibición de Ortega y su banda, hubo varias cosas a resaltar. Por ejemplo, el <strong>inmejorable aspecto de El Monumental antes del encuentro, con 185 cintas blancas y rojas que iban desde las tribunas altas hasta las barandas más bajas</strong>. River fue una fiesta desde el principio y acalló a los hinchas de Boca, cuyos principales miembros de la barra se desplazaron a Núñez en el autobús descapotable con el que el equipo suele celebrar sus festejos. ¿Casualidad? Yo diría que no. </p>

	<p>No hubo incidentes entre aficionados, pero sí con la policía, porque muchos barras xeneizes iban con entradas falsificadas. Forcejeos, peleas y hasta <strong>150 detenidos</strong>. Las fuerzas del estado estuvieron esta vez implacables, pues de hecho el dispositivo no era para menos. <strong>1.300 policías custodiaron la seguridad en barrio River</strong>, a donde no era posible acceder sin contar con la entrada del encuentro. El espectáculo en las gradas se acrecentó con los goles del local. Cuando el conjunto millonario saltaba al césped en la segunda mitad, <strong>dos toneladas de papelitos </strong>eran tiradas al césped, realmente espectacular la postal de El Monumental, cantando, vibrando, acordándose de Riquelme, del Mellizo Guillermo y de tantos otros. Fue en definitiva una fiesta total para River, que celebró poco después la derrota de Independiente. Hablar del Apertura ahora no es una locura para los millonarios, aunque mucho tendrá que mejorar fuera de casa el equipo de Passarella si quiere remontar. Además, que nadie aparte los ojos de Tigre y Lanús, éste último a sólo un punto del Rojo, que vienen pegando muy fuerte desde atrás. En seis puntos hay hasta siete equipos. Como diría aquel, mejor imposible.  </p>

	<p>En NdF | <a href="http://www.notasdefutbol.com/2007/10/04-a-ritmo-de-tango-el-orgullo-o-la-cabeza-de-passarella">A ritmo de Tango: ¿El orgullo o la cabeza de Passarella?</a></p>



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      <title><![CDATA[A ritmo de Tango: La tarde de Guillermo y de su amigo Palermo]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2007/03/20-a-ritmo-de-tango-la-tarde-de-guillermo-y-de-su-amigo-palermo</link>
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      <pubDate>Tue, 20 Mar 2007 00:08:04 GMT</pubDate>
      <author>Juan Baeza</author>
      <description><![CDATA[<p><img class="derecha" id="image7834" height=216 alt=Guille src="http://img.notasdefutbol.com/2007/03/guille.jpg" />Este fin de semana dejó muchas cosas interesantes en el fútbol argentino. <strong>Martín Palermo</strong> volvió a marcar. Si la semana pasada hizo un hat trick, en esta ocasión le metió cuatro a <strong>Gimnasia</strong> en la Bombonera. Boca destrozó al Lobo, así se conoce al conjunto de la Plata archirival de <strong>Estudiantes</strong>, merced a la gran puntería de Martín, quien en quince minutos ya había gritado tres veces gol. Reconocido hincha del Pincha, el Loco disfrutó como un enano machacando a su mayor enemigo, pero incomprensiblemente, no fue el que se llevó la mayor ovación de la tarde. No, no fue él ni tampoco Juan Román Riquelme. Fue un amigo, que no está pasando por su mejor momento y que hoy por hoy es el ídolo del sentimiento Bostero.</p>
<p><strong>Guillermo Barros Schelloto</strong> es una vieja gloria de Boca que todavía quiere disfrutar del fútbol. En su día formó la delantera asesina del equipo campeón de <strong>Bianchi</strong>, junto a <strong>Riquelme</strong> y Palermo. No obstante, con el primero acabó peleado. Con Palermo, en cambio, mantiene intacta su amistad y es Martín ahora uno de sus principales apoyos en el vestuario. Guillermo creció en Gimnasia La Plata como futbolista. Allí comenzó a deslumbrar y a finales de los noventa recaló en La Bombonera. En Boca se convirtió en uno de los líderes de un equipo ya mítico que se fue desmigando poco a poco. En cambio, el Mellizo, como es conocido, no dejó el Xeneize a diferencia de otros compañeros y con el tiempo se ha convertido en el auténtico ídolo de la afición.<br />
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Sin embargo, en los últimos tiempos no lo ha pasado bien. Con <strong>Basile </strong>gozó de pocas oportunidades. Pidió entonces que le bajaran al segundo equipo y allí jugó para no perder la forma. El mismísimo <strong>Diego Armando Maradona</strong>, confeso hincha de Guillermo, fue a apoyarle en uno de esos encuentros desplegando una emotiva pancarta. Con <strong>La Volpe</strong> recobró protagonismo y parecía que iba a tener sus oportunidades con <strong>Miguel Ángel Russo</strong>. El actual técnico lo reconvirtió a enganche y respondió bastante bien en las pruebas que le hicieron en verano. Pero la llegada de Román, su enemigo, lo dejó fuera. En la anterior semana, con Palacio, Palermo y Riquelme fuera de juego, Guillermo no tuvo su oportunidad ante el Toluca mexicano. Boca perdió y para algunos la actitud de Russo fue tomada como una falta de respeto hacia un mito. Maradona, entre otros, alzó su voz y, a pesar de que él fue uno de los que recomendó el fichaje del actual técnico, dijo que Russo se estaba equivocando al condenar al Mellizo al ostracismo. </p>
<p>Este domingo tuvo por fin su oportunidad e iba a jugar por primera vez de la partida. Volvió el mágico tridente de los años grandes de comienzos de década. Riquelme, Guillermo y Palermo querían volver a dibujar fútbol. Y vaya si lo hicieron. Schelloto debutaba en esta temporada ante su equipo de toda la vida, del que es confeso hincha, Gimnasia de La Plata. En el palco de Maradona se descolgaba una pancarta que rezaba: “Guille, los Maradona te amamos”.  Cuando la megafonía recitó el once, el nombre de Guillermo fue el más ovacionado, quedando claro en sentir popular. </p>
<p>Arrancó en encuentro y comenzó el recital local. Esta vez el cerebro no fue Riquelme. Guillermo decidió ejercer de crack. Inició la jugada del primer tanto, le dio a Palermo el segundo en bandeja y también le ofreció el cuarto a su amigo, platense como él. Sí, porque si Guillermo le estaba haciendo daño a los suyos, Martín disfrutaba de lo lindo castigando al equipo que más detesta su corazón. Lo curioso de todo esto es que los goles que marcó Palermo tras asistencias del Mellizo no acabaron con ovación para el Loco. Todos los vítores fueron para Schelloto. En el segundo tiempo se retiró tocado y la Bombonera tembló cantando “Guillermo no se va, Guillermo no se va…” Era sin duda la tarde los viejos roqueros y Martín que llevaba tres hizo el cuarto en la recta final. El Loco sigue en su reto de ser el máximo goleador de la historia de Boca. Le faltan sólo 27 tantos, aunque su contrato finaliza el 30 de junio, al igual que el de Guillermo. En principio, a comienzos del Clausura la continuidad de ambos estaba casi descartada, pero ahora a ver quien se atreve a dejar fuera a estos dos platenses, banderas del Xeneize. Es más, muy bien tendrá que volver Palacio si quiere hacerle sombra a un intratable Palermo que en los dos últimos encuentros lleva siete goles. Casi nada. </p>
<p><strong>El Burrito vuelve con gol decisivo</strong></p>
<p>Además del de Guillermo y Palermo, el otro gran nombre propio de la jornada es el de <strong>Ariel Ortega</strong>. El Burrito por fin saltaba a un terreno de juego después de perderse el inicio del campeonato por culpa de sus problemas con el alcohol. Lo hacía cuando <strong>River</strong> era incapaz de superar en su campo a un cada vez más descendido <strong>Quilmes</strong>. Parecía que el Millo, que no juega bien pero sigue ganando, no iba a poder sacar los tres puntos de una cancha en principio asequible, pero entonces apareció la astucia de Ortega a última hora para decantar el encuentro a favor de los visitantes. </p>
<p><strong>Belluschi </strong>tocaba la bola. Abría para <strong>Galván</strong>, quien había sustituido al reciente fichaje <strong>Mauro Rosales</strong>, procedente del Ajax. Galván la mandó a la olla y allí el Burrito peinó de cabeza y en segunda instancias hizo el tanto ayudándose con su mano izquierda. Los jugadores de Quilmes estallaron de cólera pidiendo que se anulara el tanto, pero el colegiado del choque Daniel Giménez no interpretó que el delantero de River tocara con las manos intencionadamente el cuero. Así las cosas dio validez a un tanto que encendió a los locales. Al término del choque el portero Grosso confesó que tenía ganas de pegar al Burrito pero que no lo hacía por temor a sanciones. </p>
<p>Para Ariel, en cambio, el estreno no ha podido ser más esperanzador. Nada podía irle mejor en su regreso a los terrenos de juego y Passarella ya se frota las manos pensando en recuperar a una de sus estrellas para la causa. No obstante, a pesar de que River ha ganado cinco encuentros y sólo cedido una derrota, continúa detrás, tanto en puntos como en sensaciones, de <strong>San Lorenzo</strong>. El  equipo de Ramón Díaz da la impresión de ir un pasito por delante de los demás y este fin de semana volvió a ganar, de nuevo con tanto de la <strong>Gata Fernández, quien está  totalmente enrachado</strong>. El Cuervo venció a domicilio a Rosario Central. </p>
<p>La jornada nos deja también una inesperada <strong>derrota de Arsenal ante Newell´s</strong>, <strong>victorias de Estudiantes, con gol de Pavone, y Vélez</strong>, que siguen enganchados arriba, y también <strong>triunfo de Independiente</strong>. El Rojo derrotó en el Cilindro a <strong>Lanús</strong> por la mínima. En cambio, su archirival, <strong>Racing de Avellaneda</strong> no pudo confirmar su mejoría de la semana pasada y cayó en La Paternal ante <strong>Argentinos</strong>. El conjunto de Mostaza Merlo sigue más cerca de abajo que de arriba y parece que el objetivo de clasificarse para las copas internacionales va a pasar a mejor vida si la Academia no arranca de una vez. </p>
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