Algunas veces nos detenemos en pequeños grandes detalles que pueden no ganar un partido pero sí arrancarnos una sonrisa, sea un gran gol, un magnífico regate o una espectacular chilena. Sin embargo, pocas veces nos paramos a resaltar las grandes intervenciones de un guardameta, quizá porque ellos no trabajan para marcar el gol, sino para evitarlo: son los aguafiestas. Pero la intervención que hemos visto hoy en el encuentro que han disputado Chelsea y Manchester United merece todos los honores. El protagonista, además, ha sido un viejo conocido y alguien que lo necesitaba más que nadie: David De Gea.
No fue en vano, pues eran los últimos minutos de un emocionante partido que se encontraba con empate a tres. Mata, que había marcado el segundo gol de los suyos, se disponía a lanzar una falta en el borde del área de los red devils. De Gea, tan criticado en las últimas semanas, en el arco. El disparo del internacional español fue perfecto, sorteó la barrera y se dirigió a la escuadra en lo que parecía irremediablemente ser el tanto de la victoria para los blues. Pero De Gea no quería estropear el gran trabajo de sus compañeros, que habían empatado un 3-0, y voló hacia su escuadra izquierda para firmar una de las mejores paradas que hemos visto esta temporada.



