Esta noche se juega el primer partido grande de la temporada en Liga: FC Barcelona-Atlético de Madrid en el Camp Nou. Las últimas temporadas este enfrentamiento nos ha mostrado a los aficionados noches de emoción, espectáculo y goles. Resultados de todos los colores, victorias de ambos equipos, sobre todo en la década de los 90.
Aunque es una confrontación histórica (esta noche es la sexagésima vez que el Atlético visita al Barça en Liga), y sería injusto olvidar un montón de buenos partidos y futbolistas, todo empezó, al menos para quien suscribe, el 30 de octubre de 1993. Era la jornada 9 de aquella temporada, y el partido entre los dos equipos se jugaba en el Vicente Calderón. El Barcelona llegaba como líder con 12 puntos (y con tres Ligas consecutivas ganadas los años anteriores), el Atlético era décimo con 8 (la victoria aún valía dos puntos, e incluso se contaban los positivos y los negativos, ¿recordáis?).

Si cada uno escarba en el orígen de este hobby, pasión, juego u obsesión que nos une en torno a este blog, todos encontraremos un momento concreto. Un chispazo inicial que hizo prender la mecha y definir tu posición respecto al mundo del fútbol. Un contrato indisoluble donde al firmarlo eliges filias y fobias inquebrantables que te acompañarán toda la vida. El problema es que no puedes razonar ese contrato. El momento de firmarlo es la infancia y el chispazo comentado obedece casi siempre al azar. Tal fue mi caso en aquellas dos semanas de Abril de 1989 .

