Es lo que sucede cuando el periodismo deportivo en este país, busca cualquier noticia a la que pueda sacar punta. Aquello de los peligros del demonio cuando se aburre. En jerga, el periodista ocioso. Jugaba España un partido clasificatorio para el Mundial de Suráfrica 2010, sin muchos alicientes por la entidad del rival, y por la victoria segura, que lo único importante eran las supuestas declaraciones de Torres a L’Equipe sobre el apoyo en España a Casillas en la disputa del balón de oro. Y viene aquí la pregunta: ¿alguno piensa que éste no va a ser de Cristiano Ronaldo?
Nadie tiene dudas, pero lo que hay que analizarla es la razón por la que buscar problemas, más en una selección que parece mentira la balsa de aceite en la que se ha convertido desde que se proclamara Campeón de Europa. Esto no es bueno para lograr notoriedad. Así que, para que la gente no se aburra, conviene buscar la polémica allá donde sea posible. Si es con dos referentes mejor, y cuando el tema se agota, viene la polémica con la federación inglesa y su veto a disputar el partido amistoso con España en el Santiago Bernabéu por los gritos racistas hacia sus jugadores, para dar de que hablar hoy.
Lo dicho, periodismo ocioso en las semanas de selecciones, implica buscar la manera de llenar de contenidos los periódicos, radios y televisiones. La cuestión, al final, es plantearse con qué noticias. Y por lo visto, encontrar un buen tema deportivo es complicado.



