
El Unirea Urziceni era un desconocido para todos pero anoche en el Ramón Sánchez Pizjuán se ganó el respeto de miles de personas. Con un equipo desconocido, lleno de caras anónimas, el ex internacional Dam Petrescu plantó un once que hizo temblar Nervión durante toda la primera parte, diseñando un encomiable sistema defensivo, con un claro 4-1-4, repleto de ayudas y tensión, lo que provocaba que el Sevilla, por más que moviera el cuero, fuera incapaz de generar situaciones de uno contra uno. Ello explica que durante los primeros 40 minutos no hubiera ni una sola ocasión de gol para los locales. Los de Jiménez lo hicieron bien, no perdieron la paciencia y supieron jugar con los tiempos del choque, desgastando al rival. Pero el Unirea aguantaba más de la cuenta y el empate a cero al descanso se tornaba muy motivante para los humildes de Urziceni. Fue entonces cuando apareció el genio de Luis Fabiano, asistido por un inconmensurable Renato, para hacer, con un zurdazo inapelable desde la frontal, el primero de la noche.
Durante todo el verano el Milán estuvo detrás de Luis Fabiano, pero lo cierto es que nunca apostó fuerte por él. Ofrecer catorce millones por el nueve de Brasil se antojaba incluso un insulto, por un futbolista que tiene una cláusula de 30 kilos. El propio jugador, pese a su díscolo carácter, entendió la postura del club y ni siquiera forzó su salida, consciente de que negociando Del Nido es inflexible cuando no se ofrece lo que se considera un precio justo. Y la pregunta que a uno le queda es cómo el Milán o cualquier otro gigante de Europa no pagó más de 20 millones por un futbolista de tal calibre. Lleva tres años sensacionales en el Sevilla, tras un primero en el que le costó adaptarse. El pasado verano se salió en la Copa Confederaciones y los dos tantos que le hizo a Argentina en Rosario le coronaron como máximo goleador de las Eliminatorias… Cuando acabó el partido de anoche, Petrescu se sentó con aires sensatos en sala de prensa y dijo sin temor a rubor que había visto jugar al mejor delantero del mundo del momento.


