Si la victoria de hoy de España ante Polonia por 6 a 0 en Murcia sirve para alimentar la moral y la ilusión, que no la euforia y la prepotencia, habrá sido un amistoso inmejorable para completar los partidos de preparación de cara al Mundial. Y es que todo ha salido redondo: juego de toque fluído, dominio aplastante, goles, buenas jugadas, reapariciones exitosas, actores secundarios vistosos…y un púbico entregado con una selección que se ha ganado el derecho a ser uno de los aspirantes al próximo Mundial. Evento donde, sin embargo, esperan rivales de mucha más altura que la actual Polonia.
Los goles, bien repartidos, a modo de un “gordo” de Navidad jubiloso: Villa, Silva, Xabi Alonso, Cesc, Torres y Pedro. Goles de diverso color y tonalidad que ilustran las diferentes alternativas de la selección española y sus 23 jugadorazos. Y es que, como ya he resaltado en alguna ocasión, un Mundial se gana con 23 jugadores.



Ha sido una lástima que el veteranísimo Ivica Vastic (nada más y nada menos que 38 primaveras suma el austríaco nacido en Croacia) convirtiera en gol un penalti provocado a causa de un estúpido agarrón dentro del área de Lewandowski sobre Prodl cuando el reloj marcaba los dos minutos de prolongación. No porque un servidor esté del lado polaco, sino porque el tanto del goleador del LASK Linz ha empañado la magnífica actuación del guardameta rival, Artur Boruc, providencial hasta ese justo instante.
Somos bastantes los que desde hace tiempo mostramos nuestra inquietud acerca de la prensa deportiva española, sobre la calidad de la misma y lo sensacionalista que en algunos momentos alcanza a ser. Sin embargo, este fin de semana hemos comprobado que lejos de nuestras fronteras la cosa puede incluso llegar a ser peor.


