
Son cuatro jornadas, o sea, casi nada en una liga de 38. Aún así este arranque de campeonato nos deja algunas sensaciones por arriba, al menos a mí. Por lo pronto, sigo viendo al Madrid como favorito para el título. Perdió en La Coruña por defender ingenuamente dos jugadas a balón parado, pero los merengues han demostrado que el estigma ganador de la pasada campaña pervive indeleble. Ni siquiera ha hecho falta hacer fichajes y de hecho, el único realizado, Rafael Van der Vaart, está respondiendo de maravilla. Pienso que el Madrid por nombres puede estar por debajo del Barcelona, pero los de Schuster saben a lo que juegan y ejecutan su papel a la perfección. La evolución de Higuaín refleja perfectamente esta situación. Puede que carezcan de un estilo vistoso pero sí son apabullantes y además, con De la Red se ha logrado tener un recambio de lujo para Guti. La contundencia del Madrid a día de hoy no la veo en ningún otro equipo de España. Tiene un espíritu vencedor incuestionable.
El Barça. Creo que aún está en periodo de formación. Le faltan cosas, quizás algo de seriedad atrás, quizás constancia para tener la misma tensión e intensidad durante noventa minutos de juego. Ayer comenzó muy bien pero luego bajó el pistón. Uno por uno, bajo mi punto de vista, tiene el mejor once de la Liga, pero sin embargo aún no derrocha oficio de equipo campeón y sólo en Gijón mostró verdadera superioridad. El miércoles lo pasó mal para ganarle al Betis. No obstante, podemos decir que Guardiola y sus chicos están salvando relativamente bien las primeras fechas y considero que con el paso del tiempo este equipo irá ganando en consistencia. Que Eto’o vuelva a rugir es una gran noticia.



