Hubo un tiempo donde Javier García Portillo jugaba en el Real Madrid C siendo el máximo goleador de la historia de la cantera merengue. Trofeo que todavía conserva. El delantero de Aranjuez cambió su nombre futbolístico por uno más acorde al de sus cualidades. Antes de que Vicente del Bosque le hiciera debutar en Champions League ya era conocido como Portigol, y el gol en su debut con el primer equipo (un zurdazo desde fuera del área) hizo disipar las dudas de aquel que pensase que aquel joven ariete de pelo pincho no tenía facilidad para ver puerta.
En el primer equipo del Real Madrid todo su bagaje se puede resumir en un encuentro del Madrid de los galácticos en Riazor donde las bajas fueron tan exageradas que Portillo fue pareja de baile en el ataque merengue con Owen. Medio año en la Fiorentina como cedido con un sólo gol como premio y su mayor éxito se produjo en Bélgica, al ser considerado mejor jugador no belga. En España no le fue mal con el Nastic de Luis César Sampedro, llegando a anotar una decena de goles en primera. La promesa que asomaba estaba mutando por algo que pudo y al final no fue. Hizo goles pero nunca dio lo que se esperaba de él.



Al fin las 
Hace unas semanas
El Nàstic de Tarragona comenzó la temporada de manera magistral, venciendo a domicilio al Espanyol, con la ilusión por bandera y con típicas ganas del recién ascendido de dar la campanada y mantenerse en la categoría.
¿Por qué siempre que tiene la oportunidad de aumentar su diferencia el Sevilla la desaprovecha? Parece ser que la acrofobia del Sevilla aumenta de nivel en cuanto tiene la ocasión de romper con la monotonía liguera. En cuanto puede superar sustancialmente la distancia con el Barcelona, su particular miedo a las alturas –al liderato en este caso– sale a escena.
Se enfrentaban ayer en el Nou Estadi el peor equipo de la categoría (en cuanto a resultados, que no en juego), y seguramente el que en mejor momento se encuentra. El último clasificado contra el tercero. Estamos hablando del encuentro que enfrentó a Nástic de Tarragona contra el Valencia, un partido que parecía de lo más propicio para los de Quique Sánchez Flores para sumar tres puntos, y aprovecharse así de los tropiezos de Real Madrid y Sevilla. Nada de eso, empate a uno en un partido de lo más vibrante.

