La situación tanto del FC Barcelona como la del Real Madrid son para analizar. ¿Cómo es posible que dos equipos que vivían al final de la temporada pasada situaciones tan distintas, en menos de 6 meses le hayan dado la vuelta a la tortilla de semejante manera? Para bien y para mal. Ayer era el Barcelona quien estaba con una crisis institucional, y el Real Madrid había ganado la liga con varias jornadas por disputar. Hoy el equipo de Guardiola encandila y el Real Madrid no sabe a qué jugar. Quizás, todo sea cuestión de estilo y de un modelo instaurado en todo el organigrama deportivo que el FC Barcelona se haya reconstruido tan pronto. Ese mismo modelo que le falta al Real Madrid.
La historia se remonta al día en que apareció el Real Madrid de la Quinta del Buitre. Y lo cierto es que el Barcelona de Cruyff y del Dream Team no se puede entender sin el legado de esos canteranos del equipo blanco. La idea de Guardiola bebe del ideario de Cruyff, como respeta el peso y la historia del Real Madrid tras sus declaraciones en la rueda de prensa. Explicar eso a esta plantilla de tantas nacionalidades, por los blancos, cuesta. Y lo mismo es el hecho de esa pérdida de modelo lo que se debe replantear Calderón.


La prensa deportiva de este país coincide de forma unánime en que bajo el césped de Old Trafford quedó sepultada definitivamente ayer la secuela fallida del Dream Team. Agridulce recorrido de un equipo que pasará a la historia del Barcelona pero del que se esperaban muchos más frutos. Paralelismo incuestionable con el “Madrid galáctico”. Equipos con futbolistas maravillosos, destinados a dominar con mano férrea Europa. Pero que tras inicios cegadores se deshicieron como madera carcomida. Dos “coitus interruptus” en la historia del fútbol español.

