
Hace sólo un puñado de años el Arsenal FC apenas contaba con jugadores ingleses en sus filas. En la temporada 2005-06, cuando llegaron a la final de la Champions, el presidente de la Asociación de Futbolistas llegó a decir que el Arsenal era un club inglés, pero su éxito no era inglés. En aquella final sólo participaron dos jugadores nacidos en la isla, Cole y Campbell (este último había sido repescado de su semi-retiro unos meses antes para tapar el agujero de la defensa gunner), tantos como costamarfileños, por los tres españoles o los cuatro franceses que pisaron el césped con la camiseta amarilla.
La cantera del club del norte de Londres no funcionaba bien y Fábregas era, por aquel entonces, el único joven talentoso amamantado por Arsène Wenger que tenía peso en el equipo. Pero en el último lustro han cambiado mucho las cosas. La apuesta por la juventud ha sido inequívoca. Del mediocampo para arriba el Arsenal cuenta con muchos jugadores que casi hacen viejo a Cesc. El catalán tiene 23 años, los mismos que dos de sus socios habituales, Alex Song y Samir Nasri. Pero tras ellos han empezado a brotar una serie de talentos imberbes. A saber:



