
Se confirmó lo que ya se intuía desde hace algunas semanas: Raúl se marcha del Real Madrid. Si ayer fue Guti quien se despedía del club blanco tras 14 temporadas defendiendo la elástica blanca, hoy ha sido el siete quien se ha despedido del Real Madrid desde el Santiago Bernabéu, el estadio que ha aplaudido y celebrado sus goles en tantas ocasiones, que tantas veces coreó su nombre, en el que no supone sino un capítulo más en la trayectoria de Raúl pues no es un adiós sino un hasta pronto, como él mismo ha declarado, y es que su sitio volverá a estar en el club blanco, un Raúl que forma ya parte de la historia del Real Madrid y también del fútbol español.
Se hace complicado escribir algo sobre Raúl que suene a novedad y es que del ya ex capitán madridista todo se ha dicho, su nombre ha sido mentado en ríos de tinta y su imagen ha ocupado multitud de portadas, así como una gran cantidad de goles han llevado su firma. El esfuerzo, la constancia y el trabajo, Raúl ha encarnado todas aquellas virtudes que el manual del buen profesional ha de tener, todas ellas le han permitido llegar a lo más alto y ahí mantenerse en consonancia a sus virtudes futbolísticas donde la capacidad goleadora tuvo siempre un lugar destacado.



