
El próximo 23 de noviembre el Columbus Crew y el Red Bull Nueva York se disputan a un solo partido el título de la Major Soccer League de 2008. Ambos son dos conjuntos que jamás han ganado el campeonato desde que en 1996 arrancara la primera edición de modo que habrá mucho en juego y como trasfondo se dibujará un Superclásico entre Boca y River encarnados en Guillermo Barros Schelotto y Juan Pablo Ángel, ambos, obviamente mucho más el primero que el segundo, jugadores históricos de los clubes argentinos por excelencia.
Guillermo es el mayor ídolo que ha habido en Boca en los últimos tiempos. Ninguno jugador bostero ha reunido tanta simpatía en los últimos tiempos. El propio Diego Armando Maradona fue a verlo con una pancarta de apoyo cuando le relegaron a entrenar con la reserva. Hace dos años marchó La Bombonera en busca de la aventura americana, tentado por una buena oferta del Columbus Crew. Su primera temporada no trascendió demasiado y de hecho se especuló con su vuelta a Gimnasia de La Plata, equipo donde empezó, e incluso llegar a estar cerca de dirigir a Boca en sustitución de Miguel Ángel Russo el pasado invierno. No obstante, se impuso el criterio de Riquelme, con el que siempre mantuvo un enfrentamiento, y el cargo se lo acabó quedando Ischia. Schelotto se quedó en Columbus y en 2008 ha destapado el tarro de sus esencias, como a finales de la pasada década y principios de la actual, cuando era un jugador habilidoso y desbordante que formaba con Palermo, compañero de colegio, rival en Estudiantes e íntimo amigo.



