
Nos guste o no, el toro es uno de los símbolos de España, al menos de puertas para afuera. Dentro del universo tauromáquico no hay nada más rentable que un buen semental y Ángel María Villar, como buen especulador, es totalmente consciente de la joya que tiene en sus manos. La Selección Española es, a día de hoy, la vacada más productiva del mundo: las ganaderías de Barça, Madrid, Athletic Club, etc. corren con la totalidad de los gastos de manutención y la Real Federación Española de Fútbol dispone de las mismas cada cierto tiempo para forrarse a su costa sin que, según parece, nadie pueda evitarlo.
Los bolos de Villar le salen caros a España
Villar fue uno de los fundadores, en 1978, de la Asociación de Futbolistas Españoles, pero parece que se ha olvidado de ello. Luego, como Presidente de la Federación Vizcaína de Fútbol era de los que no se levantaban del asiento cuando sonaba el himno español, costumbre que tampoco le importó dejar atrás. Un día descubrió que el mundo de las dietas estaba lleno de posibilidades para un carroñero como él y desarrolló un hambre voraz de viajar a gastos pagados sin tener que apenas darle un palo al agua. A día de hoy lleva la friolera de 23 años en el cargo y en ese tiempo se ha ido alimentando del fútbol español, devorando, entre otras cosas a todos y cada uno de los Secretarios de Estado para el Deporte que han sido incapaces de meter mano en su imperio. Ni siquiera haber hecho el ridículo internacionalmente pretendiendo traer a España un Mundial sin siquiera realizar una presentación digna de 1º de la ESO parece haberle restado poder. Él sigue a lo suyo: lo único que le importa es acaparar poder, exprimir sus posesiones y seguir renovando el coche y ampliando la piscina…






La Real Federación Española de Fútbol vuelve a vérselas con un fantasma. Llega el Mundial sub-17, que se disputa del 24 de octubre al 15 de noviembre en Nigeria, y de nuevo salta el debate: algunos jugadores comienzan a cobrar protagonismo en la Liga, ¿deben abandonar sus clubes en plena competición para jugar con una selección de categorías inferiores? El asunto en cuestión es complejo.
No entiendo la decisión de la RFEF en querer alargar una situación que era un secreto a voces, que Del Bosque sería el nuevo seleccionador español. Algo acordado verbalmente desde que Fernando Hierro entró a formar parte del organigrama de la Federación. Pensando en Vicente, nada que objetar. Es el mejor sustituto, alguien que puede presumir de haber ganado la Champions y saber manejar un vestuario con tantos egos como el Real Madrid de los galácticos. No le temblará el pulso a la hora de tomar decisiones, aunque sean polémicas, y como Luis, se erigirá como uno de los líderes de la selección. Por lo pronto, tiene trabajo hasta el 20 de agosto, fecha de su primera convocatoria, donde nadie dude que mantendrá el bloque del equipo campeón. E incluso, se trae al equipo con el triunfó: Toni Grande será el ayudante de campo, Javier Miñano, el encargado de la preparación física, y Paco Jiménez el ojeador.
¿Alguien puede imaginarlo? Tenemos unas aficiones estupendas por regla general, con una importante disminución de la plaga ultra. Clubes potentes, con pestigio europeo. Buenos entrenadores y futbolistas, pero…

