
El Barcelona, que se encuentra encuadrado en uno de los grupos más ‘light’ de la Liga de Campeones, se mide esta noche en Suiza al, posiblemente, rival más débil del mismo. El Basilea, la cenicienta del Grupo C, ocupa la última posición y no sabe lo que es ganar en ninguno de los dos primeros encuentros. El equipo de Pep Guardiola es líder, con seis puntos, y la victoria en el St. Jakob-Park certificaría, prácticamente, el pase a octavos de final del torneo continental.
El técnico visitante puede contar con toda su artillería. Sin en San Mamés Xavi quedó fuera de la convocatoria por lesión y el recurso Messi no hizo falta, esta noche regresarán a un once que, casi como en cada partido, sigue siendo una incógnita. Sólo Víctor Valdés parece tener una plaza asegurada. Bojan, en detrimento de Eto’o, podría ocupar la punta de ataque junto a Henry y Messi, pero es sólo una hipótesis. Igual que en centro del campo, donde la lesión de Keita y las rotaciones abre de nuevo la ventana a la titularidad al joven Sergio Busquets.
Del rival, destacar la presencia en ataque, de sus dos arietes. Marco Streller, un gigantón (1, 96 m.) de casi dos metros; y el joven Eren Derdiyok (1,90 m), que basan su juego en los balones por alto. Conocidos, en el cuadro que dirige el suizo Christian Gross, tenemos a dos argentinos que pasaron por nuestro fútbol: el guardameta, ex del Alavés, Franco Constanzo y al central David Abraham, que este verano pasó de jugar en Segunda División con el Nástic de Tarragona a hacerlo en Champions con el Basilea.



