
La Liga Adelante sigue su largo y tortuoso curso. Habiendo superado con la decimoquinta jornada el primer tercio de competición, todas las peleas están abiertas, incluso más que hace algunas semanas. La clasificación se ha apretado, tanto por arriba como por abajo, nadie logra escaparse en la cabeza del mismo modo que no hay ningún equipo que se esté quedando descolgado en su lucha por eludir el descenso.
La igualdad en los puestos de honor se ha visto aumentada por la mala racha de resultados del Hércules, que ha perdido parte de la ventaja que había adquirido. Los herculanos han perdido en tres de los últimos cuatro partidos, dos de ellos en casa, incluido el derbi de este fin de semana, en el que cayó por 1-2 frente a sus vecinos del Elche. Aun así se mantienen líderes, con 31 puntos. El estilo del equipo de Juan Carlos Mandiá —un admirable régimen defensivo y una extraordinaria explotación de los goles logrados— parece sentarles mejor como visitantes: en casa han perdido en tres de los ocho partidos disputados, mientras que fuera sólo han caído en un encuentro y empatado otro, sumando cinco victorias, algunas de ellas del calado de las que lograron en Vigo y A Coruña. Este fin de semana tendrán otra visita difícil, ya que irán al Estadio de los Juegos Mediterráneos para jugar contra el Almería.








