El 31 de agosto se cierra el mercado de fichajes y el Real Madrid tiene una patata caliente en su vestuario llamada Robinho y un sustituto, Santi Cazorla, que de un día para otro ha decidido seguir seis temporadas más en el Villarreal. El golpe de efecto que se espera si el brasileño se marcha finalmente al Chelsea, cada día se le complica más a Pedja Mijatovic y Ramón Calderón.
La idea del presidente blanco a principios de verano era contratar a Cristiano Ronaldo y traspasar posteriormente a Robinho. Al ‘no’ del Manchester a vender a su figura prosiguió la firme decisión del ‘10’ blanco a marcharse a la Premier League por no sentirse lo suficientemente valorado. Mientras el Real Madrid espera una oferta más tentadora que los 36 kilos que hasta ahora ha ofrecido el Chelsea, trabaja a marchas forzadas para encontrar un sustituto que cada día se complica más.

Sin hacer mucho ruido, entre las trayectorias dispares y mucho más altisonantes de Real Madrid y Barcelona, y entre los problemas de los otros equipos del levante, un submarino más sigiloso y mortífero que nunca ha “torpedeado” esta liga para hacer historia. Sólo hace unos años que el Villarreal era un equipo desconocido que deambulaba por Segunda B o Segunda, nunca entre los candidatos al ascenso. Recuerdo que incluso en un programa de radio en el que estaban relatando los emparejamientos de la Copa del Rey, al locutor le entró la risa tonta cuando pronunció el nombre del Villarreal.
El Recreativo de Huelva ha sido sin lugar a dudas el equipo revelación de la temporada 2006/2007. El ser un conjunto recién ascendido no le ha supuesto ningún complejo, y de esta forma ha culminado una temporada de ensueño finalizando en octava posición, con 54 puntos, y a un paso de Europa.

