Ganó este fin de semana la Real Sociedad ante el Levante por 0-2, siendo el primero de los goles de Agirretxe, que en cierto modo sirvieron para acallar algunas críticas, no muy lejanas a este blog, en las que se hablaba de su estancamiento. Pues bien, ‘Imagol’, como también se le conoce al delantero guipuzcoano, hizo gala de su apodo para convertirse, en un visto y no visto, en el máximo goleador del conjunto de Juanma Lillo, ‘privilegio’ que recaía hasta el pasado fin de semana en el lesionado Iñigo Díaz de Cerio.
Agirretxe, por tercera semana consecutiva, mojó y despejó las dudas en torno a su capacidad ofensiva y lo grande que le podía quedar la elástica ‘txuri-urdin’. Sin embargo, cuando sus dianas comienzan a ser providenciales, cuando por fin parece responder a la confianza de Lillo, la Real Sociedad se ha hecho con los servicios de un viejo conocido, un trotamundos que ya pasó por España con más pena que gloria pero que en su maleta trae decenas de goles marcados lejos de aquí: Sebastián Abreu.
El ‘Loco’ ha preferido la opción de volver a nuestro país y pelear por ascender con la Real que ser una de los ejes del renovado River Plate de Néstor Gorosito. El objetivo de la entidad blanquiazul no está tan lejos, ya que a pesar de ocupar la séptima posición, la diferencia con el primer clasificado, en este caso el Xerez, es tan sólo de tres puntos. A Abreu le conoce a la perfección su nuevo técnico, pues fue en México, cuando Lillo dirigía a Dorados de Sinaloa (club en el que, por cierto, se retiró Pep Guardiola) donde el uruguayo destapó su particular tarro de las esencias.



