
El Werder Bremen sorprendió el pasado miércoles siendo incapaz de doblegar en su propia casa al Anorthosis, pero se ha desquitado a lo grande este fin de semana, humillando al Bayern de Munich en el Allianz Arena. Los hombres de Thomas Schaaf le hicieron una histórica manita a los muniqueses, llegándose a poner a veinte del final con un increíble 0-5, que sólo pudo maquillar el ex del Werder Tim Boroswki con un etéreo doblete.
Marcó dos tantos Rosenberg, magnífico y versatil delantero sueco de 25 años, Pizarro, que ha vuelto al Werder después de ocho años, también mojó ante su antiguo equipo, así como el central Naldo. El último goleador y una de las estrellas del choque fue el jovencísimo Mesut Özil, que a sus 19 años está llamado a confirmar en esta campaña todas las expectativas que ya levantó la anterior temporada.



