
Las muchas dudas que suscitó la eliminación del Olympiacos ante el modesto Anorthosis chipriota en la previa de la Liga de Campeones se han disipado de raíz con la gran campaña que está realizando el equipo de El Pireo, con Ernesto Valverde al mando de las operaciones. El técnico extremeño ha logrado crear un equipo sólido e incisivo en el ataque, muy a su estilo, conjunto que sabe tratar la bola y que inunda de contundencia la liga helena, hasta el punto de que es líder con más de diez puntos de distancia sobre sus perseguidores. El Olympiacos vence y convence, además de soñar con cotas mayores como la Copa de la UEFA.
Valverde está triunfando en Grecia, como en su día ya triunfara en el Athletic Club e incluso en el Espanyol, pese a que al final los resultados dejaron de acompañarle y se fue por la puerta de atrás. Sin embargo, sus atractivos conceptos futbolísticos casi siempre han dado resultados y, de hecho, el Olympiacos está paseándose en su país. Actualmente encadena siete triunfos consecutivos y ni siquiera la baja de Kovacevic por sus problemas cardiacos, que el año pasado fue máximo artillero en Grecia, ha podido frenar a los actuales campeones griegos.

Para los técnicos españoles y de cualquier otro país la Premier es un paraíso. Los entrenadores allí son los auténticos jefes. Ellos hacen y deshacen a su antojo y siempre cuentan con el respaldo de arriba salvo que los renglones que escriban se tuerzan de forma considerable. Rafa Benítez es uno de esos privilegiados que dirige en las Islas Británicas y que impone sus criterios en el Liverpool. Una se sus últimas peticiones ha sido Sebastián Leto, extremo izquierdo de poco más de 20 años y una de las estrellas del Lanús argentino. 

