
Solo espero que los futboleros no se hayan perdido el partido de esta noche. La primera parte fue un tostón a pesar de que se puso interesante cuando el Real Unión de Irún marcaba primero. Raúl anotaba su gol doscientos noventa y ocho antes del descanso para devolver el empate inicial. La segunda parte fue mejorando a medida que transcurrían los minutos y cuando parecía que Bueno y Raúl habían solucionado la papeleta con un bonito final para el capitán blanco con su gol trescientos, aparece Eneko Romo para meter a los suyos y dejar el tiempo de descuento como límite para el gol salvador merengue. Hasta me reí cuando veía los jugadores blancos corriendo como locos intentando solucionar en cuatro minutos lo mal que lo habían hecho en ciento ochenta. Patético.
No sé por donde empezar, por Schuster por ejemplo, porque se lleva a dos canteranos y le cambia el encuentro uno de ellos. Para colmo mete a Alberto Bueno de extremo izquierdo, que no juega ahí ni de casualidad, y el chaval se marca un golazo para empatar la eliminatoria que pone en pie el Bernabéu. Mejor imposible Albertito, estás que te sales. También participa en el segundo, aunque éste se lo den a Raúl. La cara del alemán al ver que un jugador de la cantera, de esos que le proporcionan la risa tonta, le salvaba la eliminatoria.







Mezclando tocino con velocidad hago un extravagante símil entre la liguilla de ascenso a Segunda División y la tan esperada votación de Eurovisión. Seamos claros, ¿a quien le importa las canciones del festival si lo que interesa son las votaciones? pues algo parecido se podría trasladar al 
La Segunda División B es una categoría tan interesante como olvidada: por encima de todo les interesa a los aficionados y a los directivos, pero también a quien nos gusta ver una mezcla entre jóvenes talentos y estrellas venidas a menos. Cuando digo olvidada pienso en la RFEF que poco o nada hace por profesionalizar una categoría, en teoría sí es profesional, pero que en la práctica deja mucho que desear. No son pocos los directivos que han mostrado su desencanto con la Federación por la dejadez con los clubes de Segunda B.

