
El Grupo B está marcado por la esperanza e incertidumbre de sus selecciones. Argentina debe ser siempre favorita en cualquier torneo que participe. Los de Maradona no han llegado de manera brillante al Mundial pero ha llegado. Nigeria sigue haciendo buenos papeles en categorías inferiores pero tienen la asignatura pendiente. Corea del Sur parte como la más débil de las cuatro pero van a más y no es descabellado pensar en ellos como posible revelación. Grecia aupó la Euro años atrás. Veremos que versión son capaces de ofrecernos. Para quien escribe es el grupo de la incertidumbre.
Selección Argentina
El Equipo
Argentina está en el Mundial, que no es poco. Que Maradona haya dejado de darle patadas al balón no quiere decir que ya no sea considerado un Dios ni que haya remitido su protagonismo. En su etapa como entrenador ha servido para alimentar su ego y eso es algo que no beneficia al conjunto. La estrella de Argentina es Messi pero parece que Maradona está empeñado en eclipsarle.
Pese a Maradona considero que acabará arriba. Argentina no tiene técnico, o casi mejor que no tuviese, pero en cambio está dotado de sobremanera con lo más preciado en el fútbol: el gol. Es realmente complicado encontrar a una selección que reúna seis o siete nombre de ataque de tanta calidad, entre ellos el mejor jugador del mundo. En el medio y la defensa tampoco van mal pero no se puede comparar con la gente de arriba.

Ayer lunes, hasta nueve equipos de los que participan en la fase final del Mundial disputaron partidos amistosos, que empiezan a dejarnos algunas sensaciones de cómo están los equipos y cómo empiezan a acloparse. El equipo más convincente fue sin duda Argentina, que cumplió los pronósticos y 

Escribir de la selección española es un reto importante. Y es que es el orgullo mismo el que le impide a uno escribir de manera limpia y ordenada. Como periodista, me queda tanto que aprender que siento complejos a la hora de hablar de la Roja, pues por primera vez desde que la razón me permite darle uso es la Roja la que está por encima de todos nosotros. Y bien que nosotros somos los aficionados —dignos del oficio de la opinión—, pero Iniesta, Xavi y compañía han elevado esto del fútbol a su máxima categoría, dando un sentido mínimo a cada una de las palabras que tratan de retratarles. Que conste, digo aquí, anteponiendo a cualquier otra cosa, que nada nos sitúa por encima del triunfo seguro, menos aún en el cercano Mundial. Pero afirmo también que es un placer haberme sentido fiel a toda una historia de desencantos, porque ahora, con tantísima satisfacción encima y dentro, me siento merecedor de semejante deleite. Imagino, estoy seguro, que ustedes también.
Argentina vivió ayer una de las tardes más extremas de su vida. Con Maradona en entredicho, en un campo sobre el que llovió torrencialmente y una Perú dispuesta a aguarle la fiesta, la albiceleste se adelantó con un gol del madridista Higuaín. El primer tanto llegó al comienzo de la segunda parte, gracias a un extraordinario pase vertical de Aimar a una internada muy de las del Pipita que, habilitado por un defensa que no tiró la línea, definió de tiro cruzado.


