Jugadores como Ronaldo, Romário, Rivaldo o Ronaldinho hicieron del jogo bonito una seña de identidad y de la samba una forma de vida. Más que un estilo de juego marcado por la pizarra, era ésta la que se sometía orgullosa a la inspiración de aquellos astros del balón. La selección brasileña actual es un equipo con todas las letras pero con una identidad cambiada, otro rostro, otras facciones. En Sudáfrica todos bailan al ritmo del waka waka mientras que Brasil sigue danzando su samba, pero a través del filtro de Dunga.
Brasil ha logrado el billete para cuartos al derrotar a Chile por tres goles a cero, obra de Juan, Luis Fabiano y Robinho. Se presumía un choque disputado a pesar de la condición de favorita de Brasil, pues la selección chilena de Bielsa había ofrecido muy buenas vibraciones en la primera fase donde tan sólo perdieron ante España tras apretar a La Roja aun con diez jugadores. Sin embargo, Brasil ganó con solvencia un partido que tuvo controlado de principio a fin, y acabó por conquistar los cuartos en los tres minutos en los que marcó sus dos primeros goles, desde ahí Chile jugó contra el marcador, las urgencias, el nerviosismo y un equipo que sabía muy bien lo que hacía.








