
Ha tenido la mala suerte de quedar encuadrado en el grupo de la muerte pero que nadie dude que dará guerra. Pasar a cuartos lo tiene francamente complicado aunque seguro que se lleva a alguien por delante. Hace unos meses escribía un post a cerca de esta selección. Me gusta Rumanía, porque es un equipo tremendamente trabajado en el plano táctico. Los rumanos, a diferencia de otros conjuntos como por ejemplo España, juegan de memoria gracias al magnífico trabajo de Víctor Piturca.
Rumanía tiene la virtud de saber amoldarse al momento. A la hora de echar el cerrozajo es letal, porque con Chivu y Radoi en el doble pivote ayudando a la línea de cuatro que forman atrás Rat, Goian, Tamas y Contra, se hace muy difícil entrar en las confluencias de Lobont. Pero también sabe atacar. Rat por la siniestra y Contra, al que conocemos bastante en España, son dos laterales con llegada, con mucha profundidad. En cuanto a los centrales, Goian aporta la personalidad y Tamas asegura sacar la pelota con fluidez. La buena defensa rumana sostiene un ataque con múltiples variantes. El equilibrio en el medio lo pone el liderazgo de Chivu y la fuerza de Radoi, un auténtico perro de presa. Rumanía puede jugar con cuatro centrocampistas y dos delanteros o con tres en el medio y tres arriba. Todo depende de Dica, que seguramente actuará por detrás de Mutu y Marica echado a la izquierda, mientras que Nicolita, otro jugador de calidad, estará en la derecha.



