Grecia – Argentina (0-2): Palermo encuentra el gol ansiado por Messi
El partido entre las Selecciones Argentina y Griega fue poco más que un trámite. Los albicelestes jugaron sin tensión competitiva y los helenos sin la confianza necesaria para buscar un resultado en el que no creían. Totalmente anquilosados por la racanería de Otto Rehhagel y mermados por la pérdida de dos de sus mejores jugadores, Karagounis y Katsouranis, los griegos no se ganaron el derecho a soñar con la clasificación para octavos. Si hubieran ganado, se habrían aprovechado del empate entre Corea del Sur y Nigeria, pero la Grecia actual está muy lejos de aquella selección supercompetitiva que ganó la Eurocopa’04.
Maradona aprovechó los seis puntos cosechados en las dos primeras jornadas para sacar una alienación plagada de suplentes con algunas excepciones, la de Messi la más destacada. Unos días antes del Mundial, el DT argetino se quejaba de que Guardiola le había dado descanso a Xavi, Iniesta, Busquets… pero no a Messi. Parece que unas semanas después ha aprendido que a La Pulga le sienta mal perderse partidos y, una vez más, tendrá que aplicarse aquello de Donde dije digo, digo ‘El Diego’...





