
Gritarme ‘Messi’ es cosa de algunos anormales
Hace más de un mes la Selección Portuguesa jugó en Chipre un partido correspondiente al Pre-Europeo. Un sector de la afición chipriota, además de recibir al portugués con silbidos y, supongo, insultos, se dedicó a cantar ‘Messi, Messi, Messi…’ cada vez que Cristiano Ronaldo conducía la pelota o se disponía a sacar una falta. Esa misma noche salieron a relucir unas declaraciones de CR7 en las que afirmaba que a esa gente que le mentaba a su gran rival “les respondía en el campo”. A mí me pareció una tremenda equivocación, porque lo mejor que podía hacer Cristiano era hacerse el tonto y soltar la mentirijilla de que no había escuchado nada o reconocer que sí había oído algo pero no darle mayor importancia.
Unos días después, a colación de otros cánticos en otro estadio, soltó aquello que podríamos resumir como “me silban porque me envidian por ser guapo, rico y buen futbolista”. Y ahora hemos conocido otra parte de las declaraciones del post-partido con Chipre en la que Cristiano califica a los que le recuerdan a Messi como “anormales”. Craso error.








