
El pasado sábado Alan Dzagoev daba otro importante paso en su vertiginosa carrera. Con 18 años, el centrocampista ofensivo del CSKA de Moscú, que está siendo la auténtica revelación de la Premier de Rusia, debutaba con la selección báltica contra Alemania, convirtiéndose en el jugador de campo más joven en vestir la camiseta nacional. Salió en la segunda parte y despojó muy buenas sensaciones… Es sólo el principio de un jugador, precoz en todo, llamado a llegar a lo más alto en el fútbol de su país si desarrolla una carrera deportiva sin sobresaltos.
La historia de Dzagoev es muy curiosa. Alan procede de Osetia del Norte, esa república rusa que limita con Osetia del Sur, territorio éste último integrado en Georgia pero con una descomunal mayoría osetia que reclama la independencia. Vladikavkaz, capital de Osetia del Norte, ha copado periódicos e informativos en los últimos meses por ser punto de refugiados de osetios del Sur huyendo de las tropas georgianas en lo que fue el preludio de la guerra que este verano enfrentó a Rusia con Georgia. Sin embargo, hubo tiempos mejores para esta ciudad de apenas 300.000 habitantes que por momentos fue la capital del fútbol ruso gracias al FC Alania Vladikavkaz, que en 1995 hacía historia rompiendo la clásica hegemonía moscovita, al hacerse con la liga rusa.






