
Es increíble lo del Rubin Kazan que magistralmente dirige Kurban Berdiyev, un técnico que día a día se consolida en la elite del fútbol báltico. Su historia ya la he comentado en este blog. Desde 2001 dirige el Rubin, cogió al equipo en Segunda y lo ha puesto arriba de forma permanente. Berdiyev es el alma de este impresionante proyecto, en el club se le ha otorgado poder ejecutivo colocándole en la directiva y sus decisiones rezuman eficiencia. Parece un hombre tocado por una varita mágica, como por ejemplo ha ocurrido con el fichaje del Chori Castro, un delantero trabajador pero con poco gol, que lo venía haciendo bien en el Zenit, aunque no disfrutaba de la titularidad. Castro fue uno de los caprichos de Berdiyev para 2009, ha llegado en calidad de cedido y está dando un excelente rendimiento, pues ha mojado en las dos últimas fechas.
Es éste sólo un ejemplo de las claras ideas de Berdiyev. Los jugadores que trae rapidamente se adaptan en su engranaje. César Navas es otra muestra de lo que vengo diciendo. El ex Racing, que está jugando muy bien, se ha convertido en el cacique del centro de la zaga, titular fijo, acompañado del veterano Roman Sharonov, otra apuesta de Berdiyev, un central que fichó para la campaña anterior con 32 años y que fue vital para ganar la Premier 2008. Otro caso de fácil adaptación es el del polivalente centrocampista Vitali Kaleshin. En cualquier caso, lo que verdaderamente destaca del Rubin es que estamos ante un verdadero equipo con piezas muy engrasadas pero muy lejos del glamour de otros conjuntos rusos que tienen auténticas estrellas.





