Ayer mi compañero Bruno criticaba la masiva presencia de árbitros de segundo nivel (o más abajo) en la fase final de los Mundiales. En el hilo de comentarios de ese post, salió más de una vez mencionada la actuación de los colegiados en el Mundial del 2002, donde auparon prácticamente ellos solitos a Corea del Sur hasta las semifinales. En efecto, recuerdo aquellos paridos y si ante España fue indignante, ante Italia ya fue directamente escandaloso.
Esperemos que en el próximo Mundial no pase lo mismo, aunque ayer el árbittro del Sudáfrica – Colombia hizo una buena sesión de prácticas. Bajo la banda sonora de las vuvuzelas y ante 75.000 espectadores, el colegiado pitó dos penaltis, dudosísimos cuanto menos, a favor de los locales. El primero lo falló Teko Modise; Pero no importa, porque el árbitro lo hizo repetir argumentando que el portero se había movido antes.

A menos de diez días del comienzo de la Copa de África, el público europeo tiene claras una serie de referencias: Eto´o, Essien, Kanouté, Drogba o Mikel. Ellos son las vedettes de la competición, con un prestigio ya consolidado en las grandes ligas. Referentes de sus selecciones hasta el punto de condicionar la preparación para contar con su concurso (como está ocurriendo con
Con el fútbol africano de rabiosa actualidad debido a la Copa África, me he topado con este artículo en
El grupo D se presenta como el más abierto de la competición, las cuatro selecciones parten con opciones reales de clasificarse para cuartos. Tres participantes del pasado mundial, Suráfrica, Angola y Túnez, y una selección repleta de jóvenes talentos como Senegal. Incierto y excitante desenlace el que puede deparar este grupo.

